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Mons. Sigampa, Fabriciano

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Nació el 15 de septiembre de 1936 en Vichigasta, La Rioja. Terminó el Colegio Secundario con el Título de Maestro, actividad que ejerció hasta ingresar al Seminario de Córdoba en 1963. Fue ordenado Sacerdote en 1970. Su primer destino Pastoral fue la Parroquia de Aimogasta, La Rioja, donde estuvo hasta el año 1976. Entre 1977 y 1980, fue Párroco de la Parroquia "Nuestra Señora de Fátima" en La Rioja. Al mismo tiempo fue Secretario Canciller del Obispado de La Rioja. Luego fue Vicario General. Su ordenación Episcopal fue el 03 de mayo de 1985 en La Rioja y Tomó Posesión el 19 de mayo de 1985 en la Iglesia Catedral de Reconquista. Eligió como lema para su ministerio, la frase evangélica "Alégrense en el Señor". Fue trasladado como Obispo de La Rioja el 30 de diciembre de 1992, y Tomó posesión el 25 de marzo de 1993.

Es Arzobispo de la Arquidiócesis de Resistencia, Chaco.

 

Significado del escudo Episcopal

SobVer escudo grandere la cruz se apoya el escudo. Es la Cruz Pascual. Su color rojo simboliza que por medio de la sangre de Cristo tenemos la Redención. Al amparo de la cruz salvadora, el Obispo, junto con sus sacerdotes, religiosos y laicos, emprenderá la obra evangelizadora al servicio del Pueblo de Dios.

De la cruz nace el cayado del Pastor (en color rojo). Con él se indica la misión confiada al Obispo: apacentar el rebaño de Dios, velar por él, con abnegación, siendo de corazón ejemlo para todos como Cristo, Buen Pastor que conoce, ama y entrega su vida por sus ovejas.

Sobre la cruz y el cayado se apoya el monograma de María, una M en color oro. La Inmaculada Madre de Dios y de los hombres está íntimamente asociada al sacrificio de su Hijo y a la vez abierta a la alegría de la Resurrección. Por eso es "causa de nuestra alegría". Simboliza la devoción del Obispo a su Madre del Cielo, que acompañó la vocación de este hijo que llega a la plenitud del sacerdocio. Al mismo tiempo, a Ella el nuevo Pastor confía su ministerio para que sea Madre educadora de la fe, y cuide que el Evangelio de Jesús penetre y conforme la vida diaria, produzca frutos de santidad y haga que la Iglesia de Reconquista se sienta familia.

El campo blanco simboliza el agua de la fecundidad; el celeste la serenidad. Ambos quieren simbolizar la identidad socio-cultural de nuestro pueblo, tan rico en valores humanos y cristianos, y de manera especial de la Diócesis confiada al Obispo.

El copo de algodón, en el campo celeste, simboliza el trabajo, las fatigas, las esperanzas y la prosperidad de la Diócesis de Reconquista. A través del trabajo, con todo lo que de esfuerzo y valor conlleva, en unión con Cristo, el hombre no sólo domina y perfecciona la creación, sino que colabora también en la redención de la humanidad y en la construcción de un mundo nuevo y de una patria de hermanos.

El lema: "Alegraos en el Señor" (Fil. 4,4) es la invitación que formula el Obispo a todos sus hijos. Porque la alegría es el fruto del Espíritu que sigue dando a tantos cristianos la alegría de vivir cada día su vocación particular en la paz y la esperanza que sobrepasa los fracasos y los sufrimientos. Es el anuncio gozozo porque Jesús nos ha redimido y hecho Hijos de Dios, vinculándonos a la Iglesia, y por su acción salvadora, a través de la Palabra y los Sacramentos, ella colma de dicha y de esperanza el corazón humano.