INICIO DE SEMANA SANTA

Estamos en los umbrales de la Semana Santa, central en el caminar de la Iglesia y de los cristianos. En ella, renovamos el misterio fundamental de nuestra fe, la muerte y resurrección de Jesucristo.

En nuestra diócesis son habituales las celebraciones penitenciales, con confesión sacramental, para recibir la gracia del perdón que brota del costado abierto de Cristo. Este año se han organizado de tal forma que nadie quede sin esta gracia.

También tendremos la oportunidad de ahondar en este misterio de diversas formas: participando de las celebraciones en nuestras parroquias y capillas, rezando el vía crucis, el rosario o alguna otra oración, haciendo ayuno y penitencia, leyendo con atención la Palabra de Dios…

Tal vez, algunos decidimos viajar para visitar familiares o descansar un poco. Más en estos tiempos, es algo legítimo. Pero si somos creyentes, no tomemos la semana santa como un tiempo de vacaciones. Que en todo caso nuestro descanso y compartir en familia tenga en el centro la Resurrección del Señor.