Fallecimiento del P Miguel Rosario Pacheco PSDP

Con profundo dolor y esperanza cristiana, la Congregación de los Pobres Siervos de la Divina Providencia comunica el fallecimiento del padre Miguel, ocurrido el día de ayer en la ciudad de González Catán, Argentina a las 19.00 horas.

Confiados en la promesa de la resurrección, elevamos nuestra oración al Señor por el eterno descanso de su alma y acompañamos fraternalmente, en la fe y en la esperanza, a sus hermanos de comunidad y a todos aquellos que compartieron con él el camino de la vida y del ministerio. Agradecemos a Dios el don de su vocación sacerdotal y su entrega generosa al servicio de la Congregación y de la misión confiada.

Reseña biográfica:

El padre Miguel se incorporó a la Congregación de los Pobres Siervos de la Divina Providencia a mediados del año 1978, cuando se presentó en la comunidad de Reconquista. En aquel tiempo, la comunidad se encontraba aún en una sede provisoria, ya que la casa Nazaret todavía no había sido inaugurada. Miguel trabajaba entonces en una desmotadora de algodón en la ciudad de Reconquista.
Movido por su inquietud vocacional, dialogó con un sacerdote de la catedral local, quien lo orientó a encontrarse con los religiosos de la Congregación.

Así comenzó su camino junto al padre Martín, el padre Juan, el hermano Ivo y un pequeño grupo de jóvenes que compartían la vida comunitaria y el discernimiento vocacional. Miguel se integró a la comunidad a mitad de ese año y continuó su formación en la casa Nazaret. Al año siguiente realizó sus estudios secundarios mediante el bachillerato acelerado.

Entre los años 1981 y 1982 inició los estudios de filosofía, comenzando su formación académica en Devoto. En 1983 realizó el noviciado, formando parte de un grupo numeroso de hermanos, bajo el acompañamiento del padre Mario Paulín y otros formadores. Emitió su primera profesión religiosa en enero de 1984.

Posteriormente continuó su formación en Buenos Aires, donde completó el camino hacia el sacerdocio. Fue ordenado sacerdote hacia fines de la década de 1980 y desarrolló sus primeros años de ministerio pastoral en la parroquia de La Paz.

En el año 1990 formó parte del primer grupo de misioneros enviados a Filipinas, junto a un sacerdote de origen italiano y un hermano de la Congregación. Allí prestó un servicio particularmente fecundo, permaneciendo entre seis y siete años en misión. Fue el primer párroco de la parroquia San Lorenzo Ruiz, en Manila, dejando una huella significativa en la comunidad eclesial local.

A su regreso, hacia los años 1997–1998, continuó su servicio en la Delegación, alternando su presencia en diversas comunidades. Ejerció su ministerio pastoral y comunitario en distintas casas, entre ellas José Domingo Campos, Paraguay, Montevideo y Buenos Aires, entregándose con fidelidad y disponibilidad a las tareas que la obediencia le fue confiando.

El padre Miguel fue testigo de los primeros tiempos de la Congregación en la región y servidor incansable de la misión, especialmente en el ámbito misionero. Su vida estuvo marcada por la sencillez, la perseverancia y una entrega silenciosa al servicio del Evangelio y de la Divina Providencia.

Hoy, al despedirlo, la Congregación eleva una sincera acción de gracias por su vida y su ministerio sacerdotal, confiando su descanso eterno a la misericordia del Padre.

«Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor se vaya en paz, conforme a tu palabra; porque mis ojos han visto tu salvación» (Lc 2, 29–30).

-Gentileza del padre Yiyo Brach,PSDP.