En el cuarto domingo de Pascua, la Iglesia celebra el Domingo del Buen Pastor, también Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.
En este día, el Evangelio nos presenta a Jesús como el Buen Pastor, aquel que conoce a sus ovejas, las llama por su nombre y da la vida por ellas (cf. Jn 10,11). Con esta imagen, el Señor nos revela el corazón de Dios: un corazón cercano, que ama, cuida y acompaña a cada persona.
El Buen Pastor camina con nosotros, nos guía y nos sostiene en los momentos de alegría y también en las dificultades. No se desentiende de sus ovejas, sino que sale a buscarlas cuando se pierden y las carga en sus brazos cuando están cansadas.
En esta jornada, la Iglesia nos invita especialmente a orar por las vocaciones: por aquellos jóvenes y adultos que sienten el llamado a seguir a Jesús más de cerca en el sacerdocio, la vida consagrada o el compromiso laical. Es una ocasión para pedir al Señor que suscite corazones generosos, dispuestos a entregar su vida al servicio del Evangelio.
Que María, Madre del Buen Pastor, acompañe a nuestra Iglesia diocesana y nos ayude a ser testigos del amor de su Hijo en medio del mundo.
Oración por las vocaciones

Señor Jesús, desde tu corazón compasivo
mira a nuestra Iglesia Diocesana de Reconquista
y renueva en sus jóvenes el deseo de seguirte.
Porque necesitamos sacerdotes que te hagan presente
en los sacramentos y en la palabra,
consagrados que anticipen con sus vidas tu Reino,
laicos que, comprometidos den testimonio de tu amor,
y misioneros que anuncien tu buena noticia más allá de nuestra diócesis,
Tu que vives y reinas, por los siglos de los siglos, Amén.
A continuación compartimos el mensaje del Santo Padre León XIV para la LXIII Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones: