Canonización Madre Cándida María de Jesús

«En Jesús todo lo tenemos»
 
Las Hermanas de la Congregación “Hijas de Jesús” de Villa Ocampo comunican que este domingo 17 de octubre el Santo Padre, Benedicto XVI, presidirá en el Vaticano el acto de canonización de la religiosa Cándida María de Jesús, fundadora de la Congregación de las Hijas de Jesús.
 
Por tal motivo se unen a este acontecimiento Eclesial tan esperado e invitan a toda la comunidad diocesana a la Procesión y Misa presidida por Mons. Ramón Dus que partirá a las 19.30 hs. desde la Escuela Nº 470. Lugo compartirán un festival haciendo homenaje también a las madres en su día.
PROGRAMA

14, 15 y 16 de octubre: “Triduo de preparación” en las diferentes Eucaristías.

15 de octubre: de 21 hs. a 24 hs. “Vigilia para jóvenes”.

17 de octubre: 19.30 hs. “Procesión” saliendo de la Escuela Nº 470.
                        20 hs. “Misa” en el templo parroquial presidida por Mons. Ramón Dus.
                        21.30 hs. “Festival” frente al templo celebrando junto a las madres en su día.
                                        (Organizado en conjunto con la Municipalidad)

 


La colecta de este día será para un proyecto de promoción animado por Caritas parroquial.

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Biografía

     Juana Josefa Cipitria Barriola nació el 31 de mayo de 1845 en Andoain, un pequeño pueblo del norte de España. Sus padres, Juan Miguel Cipitria y María Jesús Barriola, gente sencilla que vivía de su trabajo de artesanos, como tejedores. En aquel ambiente sencillo, Juana Josefa iba creciendo y la familia también aumentaba en número. Comenzaron a presentarse las dificultades y por la situación política y social de España, poco a poco la familia se fue quedando sin trabajo y emigraron hacia Tolosa.

     Allí vivió Juana Josefa su infancia, adolescencia y primeros años de la juventud. Allí conoció la vida de San Ignacio de Loyola y su espiritualidad, que serían la base de su futura Congregación.
     Pasan los años y Juana Josefa se va abriendo camino en la vida; ante las necesidades de su familia sale a trabajar de empleada doméstica. Primero en Burgos, después en Valladolid. No sólo tuvo que afrontar el cambio geográfico en este traslado, sino también el cambio de idioma. Su lengua materna era el euskera, y ahora debía expresarse en castellano.

     Se siente llamada, desea responder a lo que el Señor exige de ella: una entrega total y permanece en actitud receptiva y abierta. ¿Cuándo, cómo y dónde llegará a ser un hecho? Lo ignora; ya llegará el tiempo. Una cosa tiene clara: Dios no la llama a formar una familia, por eso su expresión: “Yo sólo para Dios”.

     En Valladolid se encuentra con alguien clave: el padre Herranz, sacerdote jesuita que acompaña su proceso de búsqueda y discernimiento.

     Corría el año 1869 y Juana Josefa descubre el regalo que Dios le tiene preparado: ser Fundadora de una Congregación que respondiese a las necesidades de aquel tiempo: la educación cristiana de las jóvenes de todas las clases sociales, especialmente allí donde la educación fuese necesaria, y la promoción de la mujer.

     Pero había una gran traba: Cándida María de Jesús (nombre que asumió al sentir el llamado fundacional), como la mayoría de las jóvenes pobres de su época, no sabía ni leer ni escribir. Es así como se pone en movimiento y acompañada por el padre Herranz, comienza a aprender a leer y escribir.

     El 8 de diciembre de 1871 nace en Salamanca la congregación de las Hijas de Jesús, con el fin de dar respuesta a «la exclusión de la mujer y de las clases económicamente débiles de los ámbitos de la enseñanza». Bajo el amparo de María, la Virgen Inmaculada. Cándida María de Jesús, con cinco compañeras más, es el germen de la familia que es hoy.

    En pocos años, lo que comenzó en Salamanca se extiende por toda España y posteriormente da el salto a otros países, haciendo realidad su sueño: «Al fin del mundo iría yo en busca de almas».

     En 1911 la Congregación llega al Brasil (primera fundación extranjera) y el 9 de agosto de 1912 la Madre Cándida muere en Salamanca, después de una vida plena y entregada generosamente, diciendo: “Cuarenta y un años de vida religiosa y no hubo ni un solo instante que no haya sido para Dios”.

     Hoy las jesuitinas están presentes en todo el mundo y en diversos campos: en la educación formal a través de sus colegios, en el apostolado social con su presencia en la pastoral con inmigrantes, la promoción de la mujer, pastoral penitenciaria, infancia en riesgo, pastoral familiar, de la salud, con indígenas, con gitanos, con gente de la calle y desplazados, pastoral juvenil y vocacional, ejercicios espirituales con la espiritualidad de San Ignacio de Loyola.

     La Congregación está presente en 17 países al servicio del prójimo y con especial atención a los más necesitados: en Asia: China-Taiwan, Bangladesh, Tailandia, Japón y Filipinas; en África: Mozambique; en Europa: Italia y España; en América: República Dominicana, Cuba, Bolivia, Venezuela, Colombia, Brasil y Uruguay.