Queridos hermanos y hermanas:
¡Feliz Pascua de Resurrección! Hemos recorrido una cuaresma atípica, y estamos celebrando la fiesta de la Pascua, expresión de la vida plena. Así escribía San Pablo a los Romanos, ya hacia el final de su existencia terrena:
“Entonces, ¿qué diremos a esto? Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros? El que no negó ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también junto con Él todo lo que necesitamos? …Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni aquello por venir, ni los poderes de lo alto o de lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro” (cf. Rom 8,31- 39).
Este hermoso texto de la Palabra refleja los sentimientos que quisiera compartir con ustedes en este día, y durante este tiempo: ¡Ya nada puede separarnos del amor de Dios, Cristo ha resucitado!
Hoy más que nunca se hace realidad la invitación de Jesús: “vayan a Galilea, que allí me verán” (cf. Mt 28,7). En nuestras casas, continuando con los cuidados necesarios, tenemos la certeza que no estamos solos, y que los demás nos necesitan.
Dios derrame sobre ustedes una abundante bendición, y los llene con su paz y su amor.
Sede Episcopal de Reconquista, 12 de Abril de 2020.
Mons. Dr. Ángel José Macín
Obispo de Reconquista