Gestiones para la puesta en valor de «El Jacarandá»

El viernes 21 del corriente nos visitó, por segunda vez, el arquitecto Esteban Caveri acompañado por su esposa, quienes residen en Buenos Aires; es hijo de Claudio Caveri, el arquitecto que diseñó y construyó la casa de retiros llamada El Jacarandá, cercana a la III Brigada, en la década del ’60.-

Vino respondiendo a una invitación que se hizo desde el obispado, por medio del matrimonio de Enzo y Tere Catanzaritti, administrador de la casa. El mismo día visitó la obra, acompañado por el obispo, Mons. Ángel José Macín, el matrimonio Catanzaritti, el encargado de la casa Gustavo Mareco y el P. Efrén Agretti.  Al recorrer el lugar, se pudo constatar el deterioro causado por el uso y el tiempo en las instalaciones.

Conocedor del proyecto de su padre, de la filosofía y antropología que sustenta y da sentido a la construcción, la cual tiene por fin el encuentro del hombre con Dios, fue señalando qué hacer para restaurar, renovar y poner en valor toda la obra. Sin perder de vista el aporte que -como construcción- brinda a la arquitectura y al patrimonio histórico de nuestra ciudad, se intenta lograr que siga prestando el servicio para el cual fue pensada.

Luego, el Arq. Caveri se encontró con algunos miembros del Colegio de arquitectos, interesados en aportar al proyecto, para ver juntos caminos a seguir. El sábado 22, por la mañana, nuevamente se encontró con el encargado de la casa, para darle precisiones sobre la continuidad de los trabajos que ya se están realizando. Si bien hay deterioro, todo es recuperable y, con el esfuerzo mancomunado de distintos sectores, se podrá lograr el cometido, ya que el obispado está trabajando en un proyecto global de puesta en valor del lugar.