El proyecto que nace por la crisis generada por la emergencia habitacional que existe en dicha ciudad, y que se evidenció aún más luego de las usurpaciones de terrenos que se comenzaron a suceder en el 2013; se enfoca en brindar un mejoramiento de los niveles y la calidad de vida de tantas familias que viven este flagelo, apelando principalmente al aporte tanto de las diversas instituciones que son responsables de brindar soluciones a este tipo de situaciones, como de la comunidad toda, haciendo hincapié en la solidaridad, en la necesidad de construir para generar un entorno más cercano y familiar, más humano, más cristiano, más comunidad.
Básicamente el proyecto propone la construcción de 10 viviendas en espacios otorgados tanto por el municipio como por eventuales donaciones, y la construcción se llevará a cabo con materiales donados y la mano de obra de voluntarios; de allí la necesidad de crear una red de personas que estén dispuestas a brindar su generosidad hacia los demás.
Las familias destinatarias serán seleccionadas teniendo en cuenta diversos criterios. Fundamentalmente se apunta a las familias cuyos ingresos no superan los $1.000 mensuales y/o que viven en situación de precariedad y hacinamiento, y a todas aquellas que de otro modo no podrían tener acceso a la vivienda propia.
En la búsqueda de ese fin, es que este proyecto insta a aquellos de corazones generosos a crear una red solidaria de trabajo, desde lo poco o mucho que cada uno de nosotros podemos aportar a aquellos que nos necesitan, ya sea desde lo económico, como la asistencia profesional, la mano de obra o simplemente, sumarse para darle impulso a este proyecto que sin lugar a dudas habla de nuestra condición de cristiano, de humano.
Asimismo, más allá de que es un proyecto que nace en el seno de Cáritas parroquial de Avellaneda, la intención de los que trabajan en este proyecto, es darle un alcance diocesano, para así poder generar una red aún más fuerte y estable, y afrontar la realidad que no es exclusiva de una ciudad o localidad.
Este proyecto necesita de toda la comunidad, desde el lugar que nos ocupa, ya sea trabajando en la construcción de las viviendas, el aporte económico, o la difusión del mismo, cuanto más personas nos sumemos a este hermoso proyecto, más podremos ayudar y día a día, caminaremos a una sociedad más justa, con la satisfacción de que fuimos y somos participes necesarios de ese cambio.