Presentación del Material de Confirmación «Abriendo Caminos»

 
 

1.    Hoy vivimos un momento de serena alegría en nuestra querida Diócesis. La presentación de este material de confirmación, fraguado en la experiencia cotidiana de una parroquia, es un signo elocuente de la acción del Espíritu en la vida de nuestras comunidades. Agradezco a Mónica Beltramino y Virginia Spreggero por ser instrumentos de esta acción silenciosa pero eficaz del Espíritu. Les agradezco por su fidelidad a la fe recibida y por su valentía y audacia para explorar nuevos senderos en tiempos de cambios y transformaciones que reclaman, de un modo urgente, nuevas propuestas. Agradezco también al P. Rubén Taibo, por acompañar con sabiduría a su gente y por compartir estos frutos con toda la Diócesis. Y, por último, mi gratitud a la Junta Diocesana de Catequesis, por generar el espacio para la gestación del material y a la editorial PPC, en particular a Andrés Telesca, su Director en Argentina, por ofrecer el soporte técnico necesario para la edición del mismo.

2.    El material, dirigido a catequistas y catecúmenos que se preparan para la confirmación,  me permite realizar algunas precisiones sobre la catequesis de confirmación y sobre los instrumentos que usamos. Actualmente, los catequistas de confirmación están utilizando materiales diversos. Hay algunas parroquias que están ensayando nuevos proyectos. El material que hoy presentamos viene a llenar un vacío para muchas comunidades que no terminan de encontrar el material apropiado y a estimular la creatividad para seguir “abriendo nuevos caminos”.  Se trata de un instrumento que se ofrece, para quienes lo quieran adoptar y utilizar, y que puede también ser adaptado a diversas situaciones y realidades. En este sentido, a nivel de la preparación para la confirmación, el uso de materiales es flexible, o mejor, siempre abierto a nuevos horizontes. El evento de hoy nos anima a compartir las experiencias que venimos haciendo y a valorar el esfuerzo que desde hace años vienen realizando los equipos de catequistas en cada una de las parroquias.
Diferente será el caso del nuevo material de CAFA, que Dios mediante estaremos presentando hacia finales de año. Para la preparación a la comunión, tendremos un material en común, para toda la Diócesis, producido por la Junta Diocesana de Catequesis, que deberá ser asumido por todos, porque ha sido consensuado, en sus líneas fundamentales, por todas las parroquias.
Por otra parte, quiero subrayar que el material que hoy se hace público se dirige a los adolescentes, dado que como Diócesis hemos asumido desde hace mucho tiempo la opción de que la confirmación sea el sacramento que culmine el proceso de la iniciación cristiana. La confirmación, en efecto, es un sacramento que celebra el don del Espíritu Santo y, al mismo tiempo, expresa el compromiso que asume quien recibe dicho Don. Sin menguar el valor fundamental del primer aspecto, nuestra catequesis de confirmación acentúa el segundo, dando oportunidad a los adolescentes y jóvenes a encontrarse con Jesús y a responder libremente a su llamado. Hasta que no tengamos una estrategia concreta y diferente para acompañar a los adolescentes en el camino de la fe, seguirá vigente este criterio: la confirmación como punto culminante del proceso de iniciación. Estoy persuadido que es necesario trazar un claro itinerario catequístico permanente para un eventual cambio en este punto; de lo contrario, sería  “abandonar” a los adolescentes en el momento más decisivo de sus vidas.

3.    Finalmente, mi agradecimiento a vos, querido P. Rubén, por tu trabajo en la Junta Diocesana de Catequesis. Te tocó un tiempo especial, de transición, a veces difícil. Un trabajo que hoy da sus primeros frutos visibles, en el conjunto de otros tantos no tan visibles. Esto es motivo de profunda gratitud a Dios por tu compromiso con la misión encomendada
Ahora Dios te llama al silencio del estudio. Él quiere completar la obra que ha comenzado en ti y la Diócesis ofrece el espacio para que esto pueda suceder. Pero no vas a estar sólo. Llevas en tu corazón el rostro de la gente, de tu gente, con quienes compartiste tu ministerio, como estímulo permanente para tu trabajo escondido. Decía el Cardenal Pironio, con la sabiduría de un santo: “solo merece ser dicha la palabra que fue madurada en el silencio”. Esta es la misión que hoy te encomienda la Iglesia Diocesana. Silencio, adoración y estudio. Le pedimos a Dios que te ayude a amar y abrazar la cruz del silencio y del trabajo académico, para que la pascua de tu ministerio, renovado por la reflexión teológica, pueda bendecirnos a todos en el futuro, según reza el salmista: “Al ir, iba llorando, llevando la semilla; al volver, vuelve cantando, trayendo sus gavillas” (Sal 125,6).
Bienvenido P. Walter a esta nueva misión. Alguien de la Junta de Catequesis me dijo días atrás: es impresionante. Estamos en plena comunión de pensamiento con Walter ¿No es increíble? Puede parecer increíble, pero no tanto, si lo miramos desde la fe y el seguimiento de Jesús. Porque tus años en Roma te fueron preparando para esta instancia. Hoy la Junta Diocesana abre una nueva etapa, recomenzando desde la contemplación del rostro de Cristo y desde una renovada escucha de la Palabra. Es fundamental que en esta nueva etapa puedan caminar muy unidos, vivir la alegría de la comunión, para dar lo mejor en favor de la Diócesis. Estoy convencido de que tu presencia va a hacer mucho bien a la Catequesis. Hay mucho por hacer. Hay que integrar nuevos elementos a la Junta, porque “la mies es mucha…”. Hay que continuar trabajando en la elaboración del nuevo material de CAFA. Hay que preparar a los catequistas para el inicio de la nueva etapa…No quiero asustarte. Son muchos desafíos. Pero no vas a estar solo. Puedes contar con mi apoyo y mi confianza. El apoyo de los sacerdotes y religiosas. Y con el compromiso de un hermoso grupo de laicos, que aman a Jesús y a la Iglesia, y que están dispuestos a dar lo mejor para que el eco de la Palabra resuene en el corazón de cada persona y en la Iglesia, casa y escuela de comunión. Gracias a todos por su presencia.

Reconquista, 14 de Junio de 2014.

+ Mons. Ángel José Macín
Obispo de Reconquista