{"id":1196,"date":"2016-02-03T14:40:38","date_gmt":"2016-02-03T14:40:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/cuaresmamsj2016\/"},"modified":"2016-02-03T14:40:38","modified_gmt":"2016-02-03T14:40:38","slug":"cuaresmamsj2016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/cuaresmamsj2016\/","title":{"rendered":"Mensaje de Cuaresma 2016 A\u00f1o de la Misericordia"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/scontent-mia1-1.xx.fbcdn.net\/hphotos-xat1\/v\/t1.0-9\/12032968_860438584052634_6230475585045071365_n.jpg?oh=604baf2165f6c62ea0cab3884d635ae9&#038;oe=57308BE1\" border=\"0\" width=\"295\" height=\"400\" \/><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: center\"><strong>\u201cFELICES LOS MISERICORDIOSOS, PORQUE ALCANZAR\u00c1N MISERICORDIA\u201d (Mt 5,7)\u201d<\/strong><\/div>\n<div style=\"text-align: center\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">La misericordia es un don de Dios. As\u00ed lo atestigua con gran transparencia toda la Sagrada Escritura, y en particular el evangelio de Lucas. Leemos, por ejemplo, en el hermoso c\u00e1ntico de Zacar\u00edas: \u201cPor la entra\u00f1able misericordia de nuestro Dios, nos visitar\u00e1 el Sol que nace de lo alto\u201d (Lc 1,78). La misericordia es un don gratuito e inmerecido. Sobre la plataforma de esta verdad fundamental, tambi\u00e9n se puede afirmar que la misericordia es una actitud, una acci\u00f3n, una obra humana, fruto de esa experiencia de la misericordia divina. Se realiza en aquella persona que es alcanzada y abrazada por el amor fiel de Dios. As\u00ed lo indica esta bienaventuranza de Jes\u00fas, que propongo como pensamiento orientador, para este tiempo cuaresmal en nuestra Iglesia Particular de Reconquista: \u201cFelices los misericordiosos, porque alcanzar\u00e1n misericordia\u201d (Mt 5,7).\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">Sin dudas que, en el A\u00f1o de la Misericordia, recientemente iniciado, la cuaresma tendr\u00e1 que ser un tiempo privilegiado para recibir los frutos de compasi\u00f3n, de ternura, de amor, que el Se\u00f1or nos quiere regalar, a cada uno personalmente, y a todos en comunidad. Todos somos mendigos de la misericordia del Padre. Algo que, podremos redescubrir, acerc\u00e1ndonos a Dios por medio la lectura de la Palabra, por la oraci\u00f3n personal y comunitaria, por medio de la peregrinaci\u00f3n y otras pr\u00e1cticas de piedad. Acercarnos a Dios con un coraz\u00f3n abierto y humilde.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">La misericordia tambi\u00e9n tendremos que vivirla mediante la renuncia y el gesto concreto de amor al hermano, asumiendo dos movimientos espirituales que van estrechamente entrelazados: austeridad y generosidad. En tal sentido, y siguiendo el cauce de la tercera de nuestras Prioridades Diocesanas y la invitaci\u00f3n del Papa Francisco en su Mensaje Cuaresmal, los exhorto a recordar y vivir de un modo privilegiado las obras de misericordia, tanto corporales como espirituales. Las transcribo a continuaci\u00f3n, para que podamos detenernos en esta magn\u00edfica propuesta de humanismo cristiano. Las obras de misericordia corporales son: dar de comer al hambriento; dar de beber al sediento; recibir al forastero; vestir al desnudo; visitar al enfermo; socorrer a los presos; enterrar a los muertos. Por su parte, las obras de misericordia espirituales: ense\u00f1ar al que no sabe; dar buen consejo al que lo necesita; corregir al que est\u00e1 en error; perdonar las injurias; consolar al triste; sufrir con paciencia los defectos de los dem\u00e1s; rogar a Dios por vivos y difuntos.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">Tenemos, aqu\u00ed, un maravilloso programa para vivir cotidianamente la experiencia de la misericordia, siguiendo las palabras del mismo Jes\u00fas, quien citando al profeta Oseas, se\u00f1ala: \u201cMisericordia quiero y no sacrificios\u201d (Mt 9,13; cf. Os 6,6). La misericordia es, en el Nuevo Testamento, sin\u00f3nimo de limosna. Evidentemente, este detalle nos hace pensar que la limosna es mucho m\u00e1s que dar de lo que nos sobra. Tampoco es dar forzadamente. Dar limosna es expresar en gestos concretos la experiencia de la misericordia de Dios que nos ha alcanzado y transformado. Puede parecer una sutil distinci\u00f3n, pero aqu\u00ed se juega lo fundamental de la fe cristiana: la apertura a la acci\u00f3n de la gracia. Lo dem\u00e1s es voluntarismo, o farise\u00edsmo, dos extremos que frecuentemente se juntan y que resultan muy nocivos para nuestros v\u00ednculos con Dios y con los hermanos.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">Con ese esp\u00edritu podremos vivir la \u201ccolecta cuaresmal del uno por ciento\u201d, la cual ya forma parte de nuestra identidad diocesana. Sabemos que la pr\u00e1ctica de la limosna, es decir, de la misericordia, va mucho m\u00e1s all\u00e1 que un acto aislado de ayuda al hermano. Es consecuencia de un recorrido, de un itinerario espec\u00edfico. Este a\u00f1o, nuestro aporte, debiera ser fruto de nuestra gratitud por haber sido bendecidos con el don de la misericordia.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">Espero ardientemente que la cuaresma sea, entonces, un camino de misericordia, para poder gozar juntos de la alegr\u00eda de la Pascua. Y que Mar\u00eda, Nuestra Madre, vuelva a nosotros sus ojos misericordiosos, y nos conceda de parte del Se\u00f1or la valent\u00eda para hacer de la misericordia nuestro estilo de vida.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: right\">+ Mons. \u00c1ngel Jos\u00e9 Mac\u00edn<\/div>\n<div style=\"text-align: right\">Obispo de Reconquista<\/div>\n<div style=\"text-align: right\"><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><div style=\"text-align: center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/scontent-mia1-1.xx.fbcdn.net\/hphotos-xat1\/v\/t1.0-9\/12032968_860438584052634_6230475585045071365_n.jpg?oh=604baf2165f6c62ea0cab3884d635ae9&#038;oe=57308BE1\" border=\"0\" width=\"295\" height=\"400\" \/><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-1196","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latest-news"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1196","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1196"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1196\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1196"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1196"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1196"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}