{"id":2419,"date":"2018-02-08T13:40:12","date_gmt":"2018-02-08T13:40:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/?p=2419"},"modified":"2018-02-08T13:53:48","modified_gmt":"2018-02-08T13:53:48","slug":"mensaje-para-la-cuaresma-de-2018","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/mensaje-para-la-cuaresma-de-2018\/","title":{"rendered":"Mensaje para la Cuaresma de 2018"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u201cA VINO NUEVO, ODRES NUEVOS\u201d (Mc 2,22)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Marcados por diferentes y sencillas iniciativas hemos transitado la celebraci\u00f3n de los sesenta a\u00f1os de la creaci\u00f3n de Di\u00f3cesis de Reconquista, nuestra querida Iglesia Particular. La cuaresma nos vuelve a poner en la senda de lo ordinario, de lo cotidiano, record\u00e1ndonos el llamado de Dios a ser sus disc\u00edpulos, a ser comunidad, a ser Pueblo de Dios peregrino; este llamado nos estimula a continuar renovando nuestra vida y nuestros esquemas y estrategias pastorales; y sobre todo, nos impulsa una vez m\u00e1s a la misi\u00f3n, a ser una Iglesia en salida, con Esp\u00edritu renovado, con \u00e1nimo alegre y entusiasta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Volver al camino habitual no significa perder de vista la novedad. Es preciso iluminar la experiencia cotidiana con la buena nueva de Jes\u00fas. La clave para una vida nueva y diferente est\u00e1 siempre en el encuentro personal con el Se\u00f1or, en la irrupci\u00f3n de su amor en nuestro coraz\u00f3n. Como nos recomienda el Evangelio de Mateo, que proclamamos el Mi\u00e9rcoles de Ceniza, la oraci\u00f3n personal, silenciosa, es el espacio privilegiado donde el Padre del Cielo nos permite experimentar su amor y su misericordia. Luego, la oraci\u00f3n lit\u00fargica, en particular la escucha de la Palabra, complementa y lleva a plenitud esa vivencia que se produce en lo m\u00e1s \u00edntimo y secreto de nuestro coraz\u00f3n (cf. Mt 6,6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La consecuencia inmediata de un aut\u00e9ntico v\u00ednculo con el Se\u00f1or se traduce en la conversi\u00f3n, tanto personal como pastoral. La misma, siendo un desaf\u00edo permanente, ocupa un lugar decisivo en este tiempo lit\u00fargico cuaresmal. Despu\u00e9s de ser alcanzados por el amor de Dios, el principio de la conversi\u00f3n es la toma de conciencia de nuestra realidad, el reconocimiento de la misma, de nuestros pecados y de nuestras miserias. \u201c<em>T\u00fa no desprecias un coraz\u00f3n contrito y humillado<\/em>\u201d, reza el salmista (Sal 50,17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Es evidente que la cuaresma no es un ejercicio peri\u00f3dico de autoreferencialidad voluntarista, o un simple \u201cservice\u201d que hacemos a nuestra condici\u00f3n de cristianos, para cambiar algunas cositas y seguir adelante. Es m\u00e1s bien un tiempo de sinceramiento, de apertura y confianza en ese Dios que nos ilumina, y desde quien tratamos de ver c\u00f3mo estamos viviendo a nivel personal, familiar, comunitario, parroquial, diocesano. No podemos cerrar la mirada y el coraz\u00f3n a las cosas que pasan y que nos pasan. No vivimos un tiempo f\u00e1cil y muchos de los problemas que nos aquejan y de los males que padecemos, son responsabilidad nuestra. No caigamos en la tentaci\u00f3n de justificar los problemas en la Iglesia y en la sociedad mediante argumentos que tiendan a depositar la responsabilidad en los dem\u00e1s, o en causas lejanas y difusas. Si bien esto existe, es necesario comenzar por cada uno y por nuestra comunidad. Siendo honestos, tenemos que admitir que lo m\u00e1s peligroso y destructivo para una fe madura es la carencia de una vida cristiana \u00edntegra, seg\u00fan reza el mandato de Yahv\u00e9 a Abraham: \u201c<em>Camina en mi presencia y se perfecto<\/em>\u201d (Gn 17,1). Dicho de otro modo: el vino nuevo ya est\u00e1 entre nosotros; es urgente renovar los recipientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Este contexto complejo, sin embargo, no tiene que aniquilar nuestra esperanza. No somos ni los mejores ni los peores. No somos un modelo, pero tampoco somos un desastre. Somos humanos, pecadores y lo tenemos que aceptar. La clave est\u00e1 en abrirnos a la gracia del perd\u00f3n, y de un cambio profundo en nuestras vidas. Un cambio de mentalidad. Un cambio decisivo en nuestro estilo o nuestro modo de vivir. Quiz\u00e1, hace algunos a\u00f1os, con el nombre de cristianos y alguna acci\u00f3n piadosa alcanzaba. En esta \u00e9poca, no es suficiente con parecer buenos cristianos. Se necesita asumir esa condici\u00f3n con entrega incondicional. Solamente esta experiencia de seguimiento radical al Se\u00f1or nos abre el camino a la verdadera alegr\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cercanos al II Encuentro Nacional de J\u00f3venes, a realizarse en Rosario hacia finales de Mayo pr\u00f3ximo, y con la mirada puesta en la Asamblea Sinodal de Octubre, a celebrarse en Roma, la dimensi\u00f3n misionera tiene que fijar su mirada especialmente en los j\u00f3venes, como destinatarios y protagonistas de esta nueva etapa que estamos comenzando a transitar como Iglesia Particular. Quisiera que, sin descuidar las dem\u00e1s prioridades pastorales, familia y pobres, pusi\u00e9ramos una especial atenci\u00f3n para que nuestros j\u00f3venes se \u201cenganchen\u201d, se \u201cconecten\u201d con Jes\u00fas, encontrando en \u00c9l un sentido nuevo para sus vidas, como lo expresaba con gran transparencia el Papa Francisco, citando a San Alberto Hurtado, en su reciente visita a Chile. La clave de conexi\u00f3n a Jes\u00fas es que cada joven se pregunte \u201c\u00bf<em>qu\u00e9 har\u00eda Jes\u00fas en mi lugar?<\/em>\u201d (Francisco, <em>Mensaje a los j\u00f3venes chilenos<\/em>\u2026).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a04.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Por \u00faltimo, la cuaresma tiene como meta la celebraci\u00f3n del Misterio Pascual, en el cual revivimos la muerte y resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, y la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu, que se realiza en Pentecost\u00e9s, plenitud de la Pascua. Con estas celebraciones, los invito a iniciar una etapa de revitalizaci\u00f3n del \u201cEsp\u00edritu\u201d que tiene que animar nuestra vida cotidiana y nuestra acci\u00f3n pastoral. Sin la certeza del Resucitado y la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, nos somos nada y no podemos llevar adelante las acciones que pretendemos realizar y seguir la senda que pretendemos recorrer, y a la cual el Se\u00f1or nos convoca con renovado entusiasmo y compromiso. Espero ser claro en esto: \u201c<em>El amor de Cristo nos apremia<\/em>\u201d (2 Cor 5,14). La consigna es testimoniar al Resucitado. No nos podemos conformar con \u201cperfumar un cad\u00e1ver\u201d (cf. L. Gera, <em>Meditaciones Sacerdotales<\/em>, 85).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Que Mar\u00eda Inmaculada, y San Jos\u00e9, a quien recordaremos durante el camino cuaresmal, intercedan por nosotros y nos animen con su testimonio a confiar en la fuerza transformadora de la Pascua.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: right;\">Mons. \u00c1ngel Jos\u00e9 Mac\u00edn<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Obispo de la Di\u00f3cesis de Reconquista<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u201cA VINO NUEVO, ODRES NUEVOS\u201d (Mc 2,22) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Marcados por diferentes y sencillas iniciativas hemos transitado la <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/mensaje-para-la-cuaresma-de-2018\/\" title=\"Mensaje para la Cuaresma de 2018\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":2,"featured_media":1329,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-2419","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-latest-news"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2419","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2419"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2419\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2422,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2419\/revisions\/2422"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1329"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2419"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2419"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2419"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}