{"id":546,"date":"2011-07-11T11:55:19","date_gmt":"2011-07-11T11:55:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/acto-ecumenico-catedral-reconquista\/"},"modified":"2011-07-11T11:55:19","modified_gmt":"2011-07-11T11:55:19","slug":"acto-ecumenico-catedral-reconquista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/acto-ecumenico-catedral-reconquista\/","title":{"rendered":"Acto Ecum\u00e9nico Catedral Reconquista"},"content":{"rendered":"<div align=\"center\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"center\"><strong>Homil\u00eda de Mons. Ram\u00f3n A. Dus &#8211; Obispo de Reconquista<br \/>09 de julio de 2011 <br \/><\/strong><\/div>\n<div align=\"center\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0 1.<\/strong> Estamos celebrando un nuevo aniversario de nuestra independencia nacional. Lo celebramos en nuestra ciudad y de manera ecum\u00e9nica para expresar el deseo y la b\u00fasqueda de un camino de realizaci\u00f3n convergente, que anime la b\u00fasqueda del bien com\u00fan de todos en nuestra ciudad y en nuestra regi\u00f3n. <br \/>\u00a0\u00a0\u00a0 Estamos presente distintas comunidades cristianas, unidos por la fe y el \u00fanico bautismo. Reunidos en la unidad convocada por el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo, nos reconocemos injertados en la Iglesia de Jes\u00fas, \u00fanica y universal. La fe en el Resucitado nos hermana y nos santifica. Esa misma fe nos impulsa tambi\u00e9n a vivir con coherencia las exigencias de su Evangelio.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0 Por esa raz\u00f3n, queremos tambi\u00e9n hoy dejarnos interpelar por la Palabra de Dios, para caminar bajo su luz, como augura el profeta Isa\u00edas: \u201cVen, casa de Jacob, y caminemos a la luz de Se\u00f1or\u201d (Is 2,5).<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0 Este mismo profeta, en la primera lectura que hemos escuchado, nos invita a la esperanza y a la alegr\u00eda: \u201c\u00a1Lev\u00e1ntate (\u2026) porque llega tu luz y la gloria del Se\u00f1or brilla sobre ti! (\u2026) Sobre ti brillar\u00e1 el Se\u00f1or y su gloria aparecer\u00e1 sobre ti\u201d (Is 60,1-3). \u00a0\u00a0\u00a0 Porque el Se\u00f1or se hace presente \u201c Ya no se oir\u00e1 hablar de violencia, ni de expoliaci\u00f3n, ni desastre. A tus murallas las llamar\u00e1s \u00abSalvaci\u00f3n\u00bb y a tus puertas, \u00abAlabanza\u00bb\u201d. El sol ya no ser\u00e1 tu luz durante el d\u00eda (\u2026): el Se\u00f1or ser\u00e1 para ti una luz eterna y tu Dios ser\u00e1 tu esplendor\u201d (cf. Is 60,18-19). <br \/>\u00a0\u00a0\u00a0 Este anuncio es para la ciudad de Jerusal\u00e9n. Pero hoy, le\u00eddo para nosotros, es tambi\u00e9n un mensaje para nuestra ciudad, para Reconquista, y su gente. Cuando la Biblia presenta la convivencia reconciliada bajo la luz del Se\u00f1or, tanto en el Antiguo Testamento, como en el nuevo, por ejemplo en el libro del Apocalipsis (cf. Apc 21), lo hace bajo la figura de una ciudad. Dios quiere habitar en la ciudad de los hombres; quiere hacerse \u00e9l tambi\u00e9n ciudadano y constructor de la misma.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0 Podemos entonces alegrarnos que Dios habita en nuestra ciudad. Su luz emerge siempre. M\u00e1s all\u00e1 de las sombras y tinieblas que ensombrecen el paisaje, su presencia se irradia por la fe de tantos, por los testimonios de solidaridad entre sus habitantes, por la b\u00fasqueda del bien, de la justicia para todos, de la dignidad\u2026<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0 La Jerusal\u00e9n de los profetas nos ilumina, y a la vez nos revela el designio de Dios tambi\u00e9n para nuestra ciudad, y para nuestro tiempo.<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0 2.<\/strong> En el evangelio de Mateo, el anuncio de la <strong>resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas<\/strong>, es una buena noticia que emerge luego de un terremoto; el texto refiere que era un \u201cgran temblor\u201d (Mt 28,2). Los guardias del sepulcro tambi\u00e9n son sacudidos por ese terremoto y quedan como muertos (cf. v.4). Las mujeres testigos del evento reciben el anuncio con un imperativo: \u201cNo teman\u201d. <br \/>\u00a0\u00a0\u00a0 Es el mensaje de Jes\u00fas cuando se encuentra luego con ellas: \u201cNo teman\u201d (vv.5.10). <br \/>\u00a0\u00a0\u00a0 El terremoto es un s\u00edmbolo que solo el evangelista Mateo presenta.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0 Sucede por primera vez como efecto de la muerte de Jes\u00fas en la cruz: las rocas se parten, las tumbas se abren, muchos cuerpos resucitan, y entran en la ciudad santa de Jerusal\u00e9n (cf. Mt 27,51-53).<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0 El terremoto aparece as\u00ed como el signo del fin de un mundo. La muerte del Hijo de Dios es el terremoto inimaginable. Pero otro terremoto, el de la resurrecci\u00f3n, es el anuncio del inicio del mundo nuevo, de la vida rescatada y de la renovaci\u00f3n de toda la creaci\u00f3n. <br \/>\u00a0\u00a0\u00a0 La cita de Jes\u00fas de ir a Galilea, para contemplarlo cara a cara, es la invitaci\u00f3n caminar hacia el mundo y hacia el futuro, a no encerrarnos en nuestra experiencia privada de fe y comunicar la posibilidad de una transformaci\u00f3n y de un cambio de las cosas. Con Jes\u00fas y desde \u00c9l, este cambio y transformaci\u00f3n del mundo incluye el testimonio y la acci\u00f3n de los creyentes. <br \/>\u00a0\u00a0\u00a0 El mismo evangelista Mateo, cuando narra la tempestad calmada por Jes\u00fas, describe a la barca con los ap\u00f3stoles amenazada por un gran <strong>sismo<\/strong> (cf. Mt 8,23-27). Luego que Jes\u00fas calma el mar, el evangelio anota que \u201clos hombres\u201d (es decir los que observan desde afuera) se admiraban diciendo qui\u00e9n es ese, que calma el mar y que sostiene esa barca, vapuleada por los temores internos y los peligros que la acosan desde el exterior. <br \/>\u00a0\u00a0\u00a0 Esa barca donde Jes\u00fas est\u00e1 presente representa a nuestra sociedad y a nuestras Iglesias sacudidas por muchos \u201cterremotos\u201d; sos esas\u00a0 desigualdades que parecen insuperables, crisis cultural, desencuentros entre grupos y generaciones, incapacidad de comunicar nuestra fe, lenguajes distintos, etc.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0 Sin embargo, con esa presencia misteriosa y a la luz de la Palabra de Dios emerge la esperanza y la energ\u00eda de una renovaci\u00f3n profunda. <\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0 3. <\/strong>Para la Iglesia cat\u00f3lica, sobre todo despu\u00e9s del \u00faltimo s\u00ednodo universal sobre la Palabra de Dios, cuyo documento sali\u00f3 a fines del a\u00f1o pasado, ese deseo de renovaci\u00f3n se ha hecho m\u00e1s vivo y urgente. <br \/>En esa experiencia eclesial se evidenciaron prioridades a tener en cuenta: <\/p>\n<p>a) <strong>En primer lugar los j\u00f3venes.<\/strong> En ellos se renueva el deseo sincero y de alg\u00fan modo incontenible de preguntarse por el sentido de la propia vida y la propia existencia, sobre el futuro. Pero sobre todo ellos necesitan de testigos y maestros que caminen a su lado y los ayude a ser protagonistas. La Palabra de Dios no les puede quitar nada, que haga de su vida m\u00e1s libre, m\u00e1s bella y m\u00e1s grande. Nuestro testimonio los puede sacar de la inercia y del conformismo que los sume la sociedad de consumo, y de la falsa convicci\u00f3n que todo se conquista r\u00e1pido y sin esfuerzo.<\/p>\n<p>b) <strong>Una segunda prioridad<\/strong> es atender al mundo en movimiento que son <strong>los migrantes<\/strong> que buscan refugio, mejores condiciones de vida, de salud, de trabajo, de vivienda. Esta situaci\u00f3n que sucede a escala mundial pero tambi\u00e9n regional, nos interpela a vivir un esp\u00edritu de solidaridad, de acogida, y de fraternidad. Seguramente junto con nuestra disponibilidad generosa, se necesitan compromisos ciudadanos y pol\u00edticos que favorezcan la cultura del trabajo, la posibilidad de acceso a la salud, a la educaci\u00f3n y a la vivienda digna.<\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\">c) La Palabra de Dios nos abre <strong>al mundo de los que sufren<\/strong>, de los que padecen sufrimientos, f\u00edsicos, ps\u00edquicos o espirituales. Si por una parte la Palabra de Dios ayuda a considerar la vida humana como digna de ser vivida en plenitud a\u00fan cuando est\u00e1 aquejada por el dolor, que se torna irremediable, esta misma Palabra nos interpela a mirar este \u00e1mbito como el campo especial para el cuidado de nuestros hermanos. El evangelio nos insta a trabajar por una mejor atenci\u00f3n de los enfermos, de promover una mejor cobertura para sus cuidados, y de optimizar nuestros servicios en las estructuras sociales que ya lo llevan a cabo.<\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\">d) La Palabra nos enfrenta tambi\u00e9n con un compromiso con <strong>los pobres<\/strong>. Jes\u00fas en el evangelio proclam\u00f3 la bienaventuranza \u201cFelices los pobres\u201d (Mt 5,3; Lc 6,20). Y en este sentido reconocemos que hay una pobreza que es una virtud, y que se ejercita libremente como amor que sirve y que se entrega. Pero tambi\u00e9n el evangelio nos ilumina para distinguir que hay una pobreza que es sin\u00f3nimo de miseria, y que es el resultado de injusticias, provocada por el ego\u00edsmo, que deriva en la indigencia y en el hambre, y que favorece los conflictos. Como disc\u00edpulos de Jes\u00fas, debemos favorecer un c\u00edrculo virtuoso, entre la pobreza evang\u00e9lica que conviene elegir (que va contra el consumismo para hacernos solidarios) y la pobreza \u2013 miseria que debemos combatir, y que implica opciones de justicia y de equidad.<\/p>\n<p>e) Por \u00faltimo, un imperativo que se impone desde la Palabra de Dios, es <strong>la defensa y la salvaguardia de la creaci\u00f3n<\/strong>. Nuestro mundo, y en concreto nuestro ambiente aparece campo donde se expresan manipulaciones y explotaciones sin escr\u00fapulos. Estamos dilapidando el don del Creador que pertenece a todos, y a las generaciones que vendr\u00e1n. El af\u00e1n del lucro y del dominio lleva a explotar y deteriorar la naturaleza sin reconocer en ella, un bien colectivo y un reflejo vivo de la Palabra de bondad que Dios pronunci\u00f3 desde el principio. Se hace necesario, entonces, que tambi\u00e9n desde la fe nos eduquemos en el asombro y el reconocimiento de la belleza de la creaci\u00f3n, que nos sensibilicemos a la responsabilidad de este inmenso don que nos contiene y que fue puesto en nuestras manos para cuidarlo y perfeccionarlo (cf. Gn 1-2). <\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 4. Seg\u00fan el mandato del Resucitado es necesario <em>\u201cir a Galilea\u201d<\/em> donde lo veremos. Galilea es s\u00edmbolo del mundo abierto, de las naciones, del rostro multi\u00e9tnido de la humanidad y de su historia. <em>\u201cIr a Galilea\u201d<\/em> es construir la historia, desde el esp\u00edritu de nuestra fe, y junto con todos los que caminan a nuestro lado. El desaf\u00edo es realizar un nuevo \u201c\u00e9xodo\u201d, que significa <em>\u201cdejar nuestros criterios y nuestra imaginaci\u00f3n limitada para dejar espacio a nosotros a la presencia de Cristo\u201d<\/em> (Verbum Domini 116). <\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\">\u00a0\u00a0\u00a0 Este Dios cercano, el Emmanuel, el Dios con nosotros, alienta el caminar ecum\u00e9nico y tambi\u00e9n nuestro compromiso ciudadano.<br \/>\u00a0\u00a0 Quiera el Padre Dios que su presencia se irradie tambi\u00e9n en nuestra ciudad al conmemorar la independencia argentina. Para ser libres nos liber\u00f3 Cristo, y esa libertad es la que nos hace dignos. Que esta construcci\u00f3n colectiva de ciudad y de patria nos haga esperar con el profeta (cf. Is 60,18): que ya \u201cno se oiga m\u00e1s hablar de violencia en el pa\u00eds, ni de expoliaci\u00f3n, ni de desastre en sus fronteras; que las murallas que nos resguardan no sean la desconfianza y temor sino las de la amistad y la concordia. Que las puertas de nuestra ciudad reflejen el nombre prof\u00e9tico de \u201cSalvaci\u00f3n y Alabanza\u201d, por ser un recinto que custodia la armon\u00eda entre sus habitantes.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0 Que as\u00ed sea. <\/div>\n<p><u><strong>Textos b\u00edblicos<\/strong><\/u><\/p>\n<p>Isa\u00edas 60,1-3.18-22:<br \/>1 \u00a1Lev\u00e1ntate, resplandece, porque llega tu luz y la gloria del Se\u00f1or brilla sobre ti! <br \/>2 Porque las tinieblas cubren la tierra y una densa oscuridad, a las naciones, pero sobre ti brillar\u00e1 el Se\u00f1or y su gloria aparecer\u00e1 sobre ti. <br \/>3 Las naciones caminar\u00e1n a tu luz y los reyes, al esplendor de tu aurora. <br \/>18 Ya no se oir\u00e1 hablar de violencia en tu pa\u00eds ni de expoliaci\u00f3n y desastre en tus fronteras; a tus murallas las llamar\u00e1s \u00abSalvaci\u00f3n\u00bb y a tus puertas, \u00abAlabanza\u00bb. <br \/>19 El sol ya no ser\u00e1 tu luz durante el d\u00eda, ni la claridad de la luna te alumbrar\u00e1 de noche: el Se\u00f1or ser\u00e1 para ti una luz eterna y tu Dios ser\u00e1 tu esplendor. <br \/>20 Tu sol no se pondr\u00e1 nunca m\u00e1s y tu luna no desaparecer\u00e1, porque el Se\u00f1or ser\u00e1 para ti una luz eterna y se habr\u00e1n cumplido los d\u00edas de tu duelo. <br \/>21 En tu pueblo, todos ser\u00e1n justos y poseer\u00e1n la tierra para siempre: ser\u00e1n un reto\u00f1o de mis plantaciones, obra de mis manos, para manifestar mi gloria. <br \/>22 El m\u00e1s peque\u00f1o se convertir\u00e1 en un millar, el menor, en una naci\u00f3n poderosa. Yo, el Se\u00f1or, lo har\u00e9 r\u00e1pidamente, a su tiempo.<\/p>\n<p>Mateo 28,1-10:<br \/>1 Pasado el s\u00e1bado, al amanecer del primer d\u00eda de la semana, Mar\u00eda Magdalena y la otra Mar\u00eda fueron a visitar el sepulcro.<br \/>2 De pronto, se produjo un gran temblor de tierra: el Angel del Se\u00f1or baj\u00f3 del cielo, hizo rodar la piedra del sepulcro y se sent\u00f3 sobre ella.<br \/>3 Su aspecto era como el de un rel\u00e1mpago y sus vestiduras eran blancas como la nieve.<br \/>4 Al verlo, los guardias temblaron de espanto y quedaron como muertos.<br \/>5 El Angel dijo a las mujeres: \u00abNo teman, yo s\u00e9 que ustedes buscan a Jes\u00fas, el Crucificado.<br \/>6 No est\u00e1 aqu\u00ed, porque ha resucitado como lo hab\u00eda dicho. Vengan a ver el lugar donde estaba,<br \/>7 y vayan en seguida a decir a sus disc\u00edpulos: \u00abHa resucitado de entre los muertos, e ir\u00e1 antes que ustedes a Galilea: all\u00ed lo ver\u00e1n\u00bb. Esto es lo que ten\u00eda que decirles\u00bb.<br \/>8 Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegr\u00eda, se alejaron r\u00e1pidamente del sepulcro y fueron a dar la noticia a los disc\u00edpulos. <br \/>9 De pronto, Jes\u00fas sali\u00f3 a su encuentro y las salud\u00f3, diciendo: \u00abAl\u00e9grense\u00bb. Ellas se acercaron y, abraz\u00e1ndole los pies, se postraron delante de \u00e9l.<br \/>10 Y Jes\u00fas les dijo: \u00abNo teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, y all\u00ed me ver\u00e1n\u00bb. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><div align=\"center\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"center\"><strong>Homil\u00eda de Mons. Ram\u00f3n A. Dus &#8211; Obispo de Reconquista<br \/>09 de julio de 2011 <br \/><\/strong><\/div>\n<div align=\"center\">\u00a0<\/div>\n<div align=\"justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0 1.<\/strong> Estamos celebrando un nuevo aniversario de nuestra independencia nacional. Lo celebramos en nuestra ciudad y de manera ecum\u00e9nica para expresar el deseo y la b\u00fasqueda de un camino de realizaci\u00f3n convergente, que anime la b\u00fasqueda del bien com\u00fan de todos en nuestra ciudad y en nuestra regi\u00f3n. <br \/>\u00a0\u00a0\u00a0 Estamos presente distintas comunidades cristianas, unidos por la fe y el \u00fanico bautismo. Reunidos en la unidad convocada por el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo, nos reconocemos injertados en la Iglesia de Jes\u00fas, \u00fanica y universal. La fe en el Resucitado nos hermana y nos santifica. Esa misma fe nos impulsa tambi\u00e9n a vivir con coherencia las exigencias de su Evangelio.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0 Por esa raz\u00f3n, queremos tambi\u00e9n hoy dejarnos interpelar por la Palabra de Dios, para caminar bajo su luz, como augura el profeta Isa\u00edas: \u201cVen, casa de Jacob, y caminemos a la luz de Se\u00f1or\u201d (Is 2,5).<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0 Este mismo profeta, en la primera lectura que hemos escuchado, nos invita a la esperanza y a la alegr\u00eda: \u201c\u00a1Lev\u00e1ntate (\u2026) porque llega tu luz y la gloria del Se\u00f1or brilla sobre ti! 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