{"id":6116,"date":"2021-02-17T08:54:27","date_gmt":"2021-02-17T11:54:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/?p=6116"},"modified":"2021-02-17T17:03:13","modified_gmt":"2021-02-17T20:03:13","slug":"carta-pastoral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/carta-pastoral\/","title":{"rendered":"Carta Pastoral"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: center;\">\u201cSan Jos\u00e9, un estilo<\/h1>\n<h1 style=\"text-align: center;\">siempre vigente\u201d<\/h1>\n<h4 style=\"text-align: center;\">Carta Pastoral<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">de Mons. \u00c1ngel J. Mac\u00edn, Obispo de Reconquista<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">Con ocasi\u00f3n de celebrarse el<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">\u201cA\u00f1o Internacional de San Jos\u00e9\u201d<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">Patrono de la Di\u00f3cesis de Reconquista<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dones de Dios llegan frecuentemente de un modo inesperado. El Papa Francisco nos ha sorprendido una vez m\u00e1s, convocando al a\u00f1o de San Jos\u00e9, al cumplirse 150 a\u00f1os de su proclamaci\u00f3n como patrono de la Iglesia. A nosotros nos ha conmovido de un modo especial, porque San Jos\u00e9 es patrono de nuestra Di\u00f3cesis. Por lo tanto, esta iniciativa nos cabe de un modo ineludible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La carta mediante la cual se anuncia esta iniciativa pontificia, <em>Patris Corde<\/em>, tiene en s\u00ed misma un contenido m\u00e1s que suficiente para nuestra oraci\u00f3n y nuestra meditaci\u00f3n personal y comunitaria. De hecho, la figura de San Jos\u00e9, m\u00e1s all\u00e1 de lo que se pueda decir sobre \u00e9l, decanta por s\u00ed misma, y conviene contemplarla asiduamente, ya que siempre tiene un mensaje nuevo para ofrecernos. Esto vale tambi\u00e9n para el momento actual. Su estilo permanece vigente, y puede seguir sumando matices a la belleza y efectividad pastoral de nuestra Iglesia Diocesana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi intenci\u00f3n, con esta carta no es repetir el magisterio pontificio, sino animar a meditar el mismo y a acrecentar nuestra devoci\u00f3n a nuestro patrono, y tambi\u00e9n a motivar nuestro aprendizaje del testimonio de San Jos\u00e9, vinculando su figura al caminar diocesano, de tal manera que la pastoral org\u00e1nica de este a\u00f1o se inspire y se desarrolle teniendo al Padre Adoptivo de Jes\u00fas como eje y punto de referencia permanente.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">1. JOS\u00c9, VAR\u00d3N JUSTO<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las escuetas pero decisivas palabras que el Nuevo Testamento dedica a Jos\u00e9 nos hacen pensar que su v\u00ednculo fundante es con el Creador y con el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de la historia de Israel. Se lo describe como un \u201cvar\u00f3n justo\u201d (cf. Mt 1,19), es decir, alguien que camina con integridad en la presencia del Alt\u00edsimo, anteponiendo sus planes a los propios (cf. Gn 17,1). Es as\u00ed que, diligentemente, realiza aquello que le viene manifestado en sue\u00f1os: recibe a Mar\u00eda como mujer, huye a Egipto con ella y el Ni\u00f1o, retorna a Nazareth (Mt 1,20; 2,13.19.22). Es alguien que sue\u00f1a con Dios. O deja que Dios le hable en sue\u00f1os. Algo muy simple, pero de una hondura magnifica de discernimiento y sabidur\u00eda. Es as\u00ed que tambi\u00e9n puede ser denominado hombre sabio, porque sabe leer el lenguaje de los signos (cf. Mt 1,18-2,23).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La discreta descripci\u00f3n de su figura queda como escondida, como recortada, detr\u00e1s de la acci\u00f3n trinitaria: Dios Padre es quien lo orienta en su actuar y lo pone como su figura; el Hijo, que se subsume a sus cuidados y atenciones; el Esp\u00edritu Santo silenciosamente lo inspira en su accionar y lo acompa\u00f1a en su tarea, eminentemente cotidiana, de acompa\u00f1ar el crecimiento del Hijo de Dios. Hay una hermosa oraci\u00f3n que pide por la intercesi\u00f3n de Jos\u00e9 la gracia de ser segundo, por su actitud no competitiva, por su humildad (Devocionario Popular, Oraci\u00f3n para pedir la Humildad a San Jos\u00e9); en realidad, este texto subraya una faceta m\u00e1s amplia. Jos\u00e9 es segundo, tercero, cuarto\u2026ocupa el lugar que Dios ha pensado y ha so\u00f1ado para \u00e9l. No cae en la l\u00f3gica de medir el valor de la persona por su posici\u00f3n o su rol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro caminar de disc\u00edpulos misioneros, en esta Iglesia Particular, no podemos descuidar el estilo de Jos\u00e9, que es forjador de nuestra identidad, tanto personal como comunitaria. La identidad de Jos\u00e9 se define y se afirma en el Misterio de la misericordia de Dios, por su humildad para reconocer y ocupar su lugar Nuestra existencia, pase lo que pase, como la de Jos\u00e9, est\u00e1 contenida en el amor trinitario (cf. Hech 17,28).<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">2. JOS\u00c9, ESPOSO DE MAR\u00cdA<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">De su condici\u00f3n de var\u00f3n justo y por su fidelidad al querer de Dios, se desprende su principal vinculaci\u00f3n, que se establece con Mar\u00eda, por medio de la esponsalidad. Este v\u00ednculo se va entretejiendo en varios episodios. Mar\u00eda es su prometida, y habiendo tomado conocimiento de su embarazo, Jos\u00e9 decide despedirla en secreto, para no exponerla. Una situaci\u00f3n inc\u00f3moda para ambos. Despu\u00e9s de la intervenci\u00f3n divina, Jos\u00e9 decide comenzar con su misi\u00f3n y la lleva a su casa (cf. Mt 1,18-25; ver tb. Lc 1-2). All\u00ed habr\u00e1n comenzado a conocerse, a orar juntos para saber la voluntad de Dios sobre ellos, sobre el ni\u00f1o que se les hab\u00eda confiado: \u00bfDe qu\u00e9 cosas habr\u00e1n conversado? \u00bfC\u00f3mo habr\u00e1n orado? \u00bfCu\u00e1l habr\u00e1 sido su alegr\u00eda, y cuanto su sufrimiento\u2026?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>A. LA MUJER:<\/strong> por su modo de vincularse con una gran mujer, San Jos\u00e9 es una figura luminosa para asumir y discernir un emergente importante de los tiempos que vivimos: la identidad y el rol de la mujer en la sociedad y en la Iglesia. En el resplandece con claridad el amor esponsal, que une en las diferencias y genera vida en su entorno. Se nos advierte as\u00ed que no podemos adoptar una actitud de indiferencia frente a la irrupci\u00f3n de la pregunta sobre el valor y el lugar apropiado de la mujer en nuestro tiempo. Todo lo contrario. Es preciso afirmar que todo var\u00f3n necesita de la mujer para generar, afianzar y purificar su identidad. A su vez, la mujer tambi\u00e9n precisa del var\u00f3n para la elaboraci\u00f3n adecuada de este v\u00ednculo y de su vocaci\u00f3n m\u00e1s honda. Suele\u00a0decir un querido sacerdote de la di\u00f3cesis que <em>\u201cNada hay m\u00e1s diferente en la creaci\u00f3n que un var\u00f3n y una mujer, y sin embargo, nadie mejor preparados para el encuentro y el amor\u201d<\/em>. En una pareja entre var\u00f3n y mujer se da lo totalmente diferente y, al mismo tiempo, el movimiento hacia la comuni\u00f3n plena. Ellos expresan la tensi\u00f3n creativa del amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>B. LA FAMILIA:<\/strong> teniendo en cuenta la esponsalidad como eje fundamental, se puede tambi\u00e9n considerar la familia, como grupo de amor, de cuidado, de interacci\u00f3n, donde las personas van creciendo como tales, van descubriendo el v\u00ednculo fundante con su Creador y su identidad, su misi\u00f3n en la historia (cf. Lc 2,52). La tradici\u00f3n cristiana habla de la Sagrada Familia. Desde hace algunos a\u00f1os que <strong>nuestra primera prioridad diocesana, sostenida con algunos matices en el tiempo, es la familia, especialmente en situaci\u00f3n de fragilidad y vulnerabilidad<\/strong>. El a\u00f1o de San Jos\u00e9 nos ofrece una oportunidad para retomar las ense\u00f1anzas de <em>Amoris Laetitia<\/em>, del Papa Francisco, y agradecer los pasos dados (mayor agilidad en los procesos de nulidad, la creaci\u00f3n del grupo \u201cPozo de Siquem\u201d, para integrar la fragilidad\u2026), pero tambi\u00e9n considerar lo que todav\u00eda no hemos desplegado, o que ni siquiera comenzamos a pensar. Por ejemplo, todav\u00eda tenemos pendiente lo que se refiere a un renovado anuncio del kerigma esponsal, esto es, la alegr\u00eda del amor; o el acompa\u00f1amiento de las parejas j\u00f3venes, que se encaminan con avances y retrocesos al matrimonio. Esto no es una ocurrencia personal. Formalmente, y con motivo del 5\u00ba Aniversario de la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica \u00abAmoris Laetitia\u00bb, el pr\u00f3ximo 19 de marzo comenzar\u00e1 un a\u00f1o especial dedicado a redescubrir \u00abla alegr\u00eda del amor familiar\u00bb (AICA, 28-10-2020).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>C. CATEQUESIS FAMILIAR:<\/strong> no menos importante resulta, con un \u00e1nimo siempre atento a la organicidad de la pastoral, dejarnos iluminar por la figura de San Jos\u00e9 y la Sagrada Familia en la renovaci\u00f3n de la Catequesis Familiar Diocesana, en un tiempo donde la hemos redescubierto como Iglesia Dom\u00e9stica. No hace tanto tiempo que hemos revisado y replanteado a fondo este pilar de nuestro caminar diocesano. Parecer\u00eda apresurado volver a entrar en clima de discernimiento catequ\u00edstico. Pero interpretando el sentir de muchos, de seis o siete a\u00f1os a esta parte, muchas cosas han cambiado en la familia y en la catequesis. La pandemia por el COVID \u2013 19 ha puesto al desnudo numerosas fragilidades, ha cambiado muchas cosas y ha hecho emerger nuevas posibilidades y desaf\u00edos para nuestro camino catequ\u00edstico. Es el tiempo de encarar, con creatividad, nuevos retos en este \u00e1mbito, revisando, si es necesario, el itinerario de iniciaci\u00f3n cristiana y las edades m\u00e1s adecuadas para recorrer este camino.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">3. JOS\u00c9, PADRE ADOPTIVO DE JES\u00daS<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin dudas que la misi\u00f3n fundamental de Jos\u00e9 fue la de ser padre adoptivo de Jes\u00fas, algo que podr\u00eda considerarse sencillo y anclado en un nivel f\u00e1ctico, pero que contiene aspectos antropol\u00f3gicos y teol\u00f3gicos que dan que pensar. Reflexionemos un momento al respecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>A. EL CUIDADO DE LA VIDA:<\/strong> ante todo, su acogida y predisposici\u00f3n al cuidado de la vida. Nos dice la Sagrada Escritura que Jos\u00e9 y Mar\u00eda recibieron la vida del Hijo de Dios sin objeciones, confiando en la providencia y en el Dios de la vida en quien ten\u00edan puesta su confianza. No se dejaron enga\u00f1ar por el sofisma de debatir cu\u00e1ndo comienza la vida. Se dispusieron a protegerla y hacerla crecer. As\u00ed, San Jos\u00e9 nos confirma nuestro compromiso irrenunciable en favor de la vida, desde su concepci\u00f3n hasta su conclusi\u00f3n natural, m\u00e1s all\u00e1 de las corrientes de pensamiento, incluso legalizadas, que nos intentan convencer de lo contrario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, no alcanza con hablar del principio y del final. Reafirmar nuestro compromiso con la vida va mucho m\u00e1s all\u00e1. Pasa tambi\u00e9n por erradicar de nuestra Iglesia Diocesana todo abuso vinculado a los menores y personas vulnerables. Estamos dando pasos en lo que respecta a la generaci\u00f3n de algunas instituciones que asuman la animaci\u00f3n de este tema, como la creaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n de Prevenci\u00f3n de Abusos o la Oficina de Recepci\u00f3n de Informes. Pero la purificaci\u00f3n necesaria para caminar hacia una Iglesia transparente y que proteja la vida en todo su desarrollo y en todas sus dimensiones tiene que ser un compromiso de todos. Tiene que ser una opci\u00f3n de todos, cosa que sin dudarlo requiere de una profunda conversi\u00f3n de la mirada y de las pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>B. LA URGENCIA DE LA PATERNIDAD:<\/strong> pero el compromiso con la vida no concluye all\u00ed para Jos\u00e9. La psicolog\u00eda contempor\u00e1nea, en mayor o menor medida ha puesto de relieve la importancia de la figura del padre en la configuraci\u00f3n de la personalidad de los ni\u00f1os. Profundizado m\u00e1s todav\u00eda, se concluye que una persona que no ha tenido los cuidados de un padre biol\u00f3gico, puede desarrollarse con serenidad y firmeza de identidad por el aporte de otra figura que pueda hacer las veces de Padre. Se habla de un abuelo, de un t\u00edo, de la propia madre que asume este rol. En fin, es clave que alguien encarne los valores de la firmeza, de los l\u00edmites, de la introyecci\u00f3n de la ley, entre otros. En realidad, vemos a muchas personas que, recorriendo caminos alternativos, han forjado una noble e integra personalidad. Otros, lamentablemente teniendo el padre biol\u00f3gico, por su voluntaria o provocada ausencia, por violencia, u otras razones, han pasado un infierno que a\u00fan hoy los afecta. Hacer las veces de padre. He aqu\u00ed, dicha con sencillez, la misi\u00f3n de Jos\u00e9. Nada f\u00e1cil, por cierto. Hacer las veces de padre: un interrogante y un desaf\u00edo para nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si profundizamos un poco m\u00e1s, Jos\u00e9 tiene que hacer las veces de un Padre un poco especial, el Padre Eterno. Y no le fue tan mal. En un acercamiento respetuoso y siempre insuficiente, se puede decir que en la experiencia hist\u00f3rica que Jes\u00fas vive se corresponden, de una manera misteriosa, paternidad humana y paternidad divina, las cuales se retroalimentan e interact\u00faan de acuerdo a los principios de la Encarnaci\u00f3n del Verbo (l\u00e9ase en la l\u00ednea del Concilio de Calcedonia: <em>\u201c\u2026Unig\u00e9nito, en dos naturalezas sin mezcla, sin mutaci\u00f3n, sin separaci\u00f3n, sin divisi\u00f3n\u201d<\/em> &#8211; DS 302). El Yo de Jes\u00fas de Nazareth es un Yo fuerte, equilibrado, proactivo, relacional y vers\u00e1til, que de un modo simult\u00e1neo se remite a su configuraci\u00f3n hist\u00f3rica y a su Manantial Eterno. Jos\u00e9 es mediador de esta experiencia. Cabe recordar el pensamiento del te\u00f3logo P. Coda, quien afirma: <em>\u201cCiertamente (Jes\u00fas) se nos presenta como un Yo fuerte, bien identificado, acreditado, pero al mismo tiempo no centrado sobre s\u00ed mismo, sino completamente relacional\u201d<\/em> (P. Coda, Breve Cristolog\u00eda, 86). Le mediaci\u00f3n hist\u00f3rica de Jos\u00e9 genera esta impresionante expresi\u00f3n del misterio de la encarnaci\u00f3n. Vale la pena contemplarlo, y aprender la interrelaci\u00f3n entre humanidad y espiritualidad en este espejo. Tambi\u00e9n nosotros dependemos de otros en nuestra experiencia de identificaci\u00f3n; tambi\u00e9n para nosotros ha sido fundamental la mediaci\u00f3n a la hora de conocer a Dios Padre. \u00a1Cu\u00e1ntos fracasos en el seguimiento de Se\u00f1or, y cuanto sufrimiento, por la presentaci\u00f3n desfigurada del Dios de Jesucristo! He ah\u00ed el desaf\u00edo de la Iglesia, mostrar la paternidad de Dios, cercana y s\u00f3lida al mismo tiempo, que le permita a las personas reconocerse en su principio y fundamento, en su entidad fontal. He ah\u00ed el valor de la figura de Jos\u00e9, que con sencillez orienta paternalmente el caminar de muchos. He aqu\u00ed la vigencia de un estilo que podr\u00eda despejar tantas confusiones en la \u00e9poca que vivimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>C. RESPETO Y LIBERTAD:<\/strong> habiendo tantos aspectos para seguir meditando, no quisiera descuidar el v\u00ednculo de Jos\u00e9 con su Hijo adolescente y joven. Cercan\u00eda y respeto por la libertad y a la autodeterminaci\u00f3n marcan esta relaci\u00f3n durante esta etapa. Hay dos frases que ilustran este cuadro: <em>\u201cno sab\u00edan que deb\u00eda ocuparme de los asuntos de mi padre\u201d<\/em> (Lc 2,49), y enseguida <em>\u201cviv\u00eda sujeto a ellos\u201d<\/em> (Lc 2,51). Jos\u00e9 permite la transici\u00f3n clave para todo adolescente que se encamina hacia la edad adulta: una dial\u00e9ctica permanente entre libertad y obediencia. Esto nos interpela en lo relacionado a la Pastoral de la Adolescencia y de la Juventud, retomando <strong>nuestra segunda prioridad pastoral dedicada a los j\u00f3venes, especialmente aquellos que buscan un sentido para sus vidas<\/strong>. Comenzando por el principio, veamos la realidad de nuestros adolescentes. \u00bfQu\u00e9 espacio ocupan en las familias y en la sociedad? \u00bfC\u00f3mo se da en ellos esta combinaci\u00f3n entre l\u00edmites y libertad? \u00bfQu\u00e9 tienen ellos para decirnos? Y pensando m\u00e1s en nuestras comunidades \u00bfC\u00f3mo viven su transici\u00f3n en la fe? \u00bfC\u00f3mo los contenemos? \u00bfNuestra catequesis de confirmaci\u00f3n responde a la realidad actual del adolescente? \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s hacemos? Realmente preocupa este tema. Dar\u00eda la impresi\u00f3n que estamos un poco desorientados, o m\u00e1s gravemente, hemos perdido el rumbo de la iniciaci\u00f3n cristiana de los j\u00f3venes. Si este diagn\u00f3stico es m\u00e1s o menos certero, entonces tenemos que ponernos a pensar y a trabajar en serio.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">4. JOS\u00c9, TRABAJADOR EN NAZARETH<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las descripciones m\u00e1s sublimes sobre la figura de Jos\u00e9 se encuentra la meditaci\u00f3n pronunciada por el Santo Papa Pablo VI, con ocasi\u00f3n de su visita a Nazareth. Se\u00f1ala el pont\u00edfice: <em>\u201cNazareth es escuela donde empieza a entenderse la vida de Jes\u00fas, es la escuela donde se inicia el conocimiento de su Evangelio\u2026aqu\u00ed aprendemos tambi\u00e9n la lecci\u00f3n del trabajo. Nazareth, la casa del hijo del artesano: c\u00f3mo deseamos comprender m\u00e1s en este lugar la austera pero redentora ley del trabajo humano y exaltarla debidamente; restablecer la conciencia de su dignidad, de manera que fuera a todos patente; recordar aqu\u00ed, bajo este techo, que el trabajo no puede ser un fin en s\u00ed mismo, y que su dignidad y la libertad para ejercerlo no provienen tan s\u00f3lo de sus motivos econ\u00f3micos, sino tambi\u00e9n de aquellos otros valores que lo encauzan hacia un fin m\u00e1s noble\u201d<\/em>. (Pablo VI, Alocuci\u00f3n en Nazareth, Segunda Lectura del Oficio de la Sagrada Familia).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mirando a San Jos\u00e9 como sencillo y silencioso trabajador en Nazareth, notamos que el trabajo ennoblece y nos orienta hacia su sentido m\u00e1s hondo, de dignificaci\u00f3n humana y de cuidado de los bienes creados. El trabajo es una expresi\u00f3n de dignidad y como tal tiene que ser asumido. No puede quedar a la deriva, como un factor m\u00e1s en las ecuaciones del mercado. Pido a todos que hagamos un examen de conciencia en esto, a los dirigentes pol\u00edticos, empresariales, sindicales, a los mismos trabajadores, a quienes formamos parte de la Iglesia. Nuestro pa\u00eds no soporta m\u00e1s un esquema de pol\u00edticas financieras, sostenidas en la especulaci\u00f3n de algunos sectores que destruyen a\u00f1o tras a\u00f1o el trabajo, arrojando a miles de trabajadores a la indigencia, a la dependencia del estado, o a la b\u00fasqueda de otras salidas, muchas veces re\u00f1idas con la justicia. Tampoco soporta la cultura del clientelismo y la corrupci\u00f3n impune y sistem\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Suplico a los organismos de Iglesia que est\u00e1n m\u00e1s vinculados al quehacer social, a tomar el tema del trabajo como clave principal, en relaci\u00f3n a nuestra tercera prioridad diocesana: <strong>la prioridad por el pobre<\/strong>, inspirados en las palabras del Papa Francisco, cuando nos habla de un \u00fanico grito: <em>\u201cEl grito de la tierra y el clamor de los pobres\u201d<\/em> (LS 49). Hay tantos gritos que atender en este tiempo. Que la devoci\u00f3n a San Jos\u00e9 Obrero, extendida ampliamente en la Di\u00f3cesis, nos anime en este compromiso. Ciertamente, el trabajo no va a aparecer por arte de magia. Depende de muchos factores. Hoy se habla de desarrollo sustentable, siguiendo la misma l\u00f3gica del cuidado. Si logramos poner el trabajo por encima de las operaciones financieras, la corrupci\u00f3n y la avidez de unos pocos, entonces podremos desandar hacia un tiempo diferente, de mayor dignidad, equidad y justicia.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">5. UN ESTILO A RECONOCER Y ASUMIR<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Jos\u00e9, un estilo antiguo pero siempre nuevo y vigente para la Iglesia Diocesana, y para toda la humanidad. A \u00e9l confiamos nuestras penurias, nuestras preocupaciones y nuestras esperanzas. A \u00e9l, de un modo especial, encomendamos a aquellos que han partido a la casa del Padre por la pandemia y otras enfermedades. A \u00e9l le pedimos la salud. A \u00e9l le rogamos que nos renueve en la fortaleza y en la esperanza. A \u00e9l, le suplicamos nos ense\u00f1e a interpretar los sue\u00f1os de Dios, quien una vez m\u00e1s nos dice: <em><strong>\u201cno ven que estoy por hacer algo nuevo; miren, ya he comenzado\u201d<\/strong><\/em> (Is 43,19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sede Episcopal de Reconquista, 17 de febrero de 2021, Mi\u00e9rcoles de Cenizas.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">+ Mons. \u00c1ngel Jos\u00e9 Mac\u00edn<br \/>\nObispo de Reconquista<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u201cSan Jos\u00e9, un estilo siempre vigente\u201d Carta Pastoral de Mons. \u00c1ngel J. Mac\u00edn, Obispo de Reconquista Con ocasi\u00f3n de celebrarse el \u201cA\u00f1o Internacional de San <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/carta-pastoral\/\" title=\"Carta Pastoral\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":2,"featured_media":5096,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,28],"tags":[],"class_list":["post-6116","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news","category-latest-news"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6116","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6116"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6116\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6128,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6116\/revisions\/6128"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5096"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6116"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6116"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6116"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}