{"id":6417,"date":"2021-05-04T09:38:33","date_gmt":"2021-05-04T12:38:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/?p=6417"},"modified":"2021-05-04T09:41:10","modified_gmt":"2021-05-04T12:41:10","slug":"meditaciones-pastorales-en-torno-a-la-pandemia-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/meditaciones-pastorales-en-torno-a-la-pandemia-iii\/","title":{"rendered":"MEDITACIONES PASTORALES EN TORNO A LA PANDEMIA III"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\">El obispo diocesano, Mons. \u00c1ngel Jos\u00e9 Mac\u00edn, ofrece una tercera entrega de meditaciones en torno a la pandemia, como un modo m\u00e1s de acompa\u00f1ar a la comunidad y a las personas en este tiempo dif\u00edcil que estamos atravesando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta oportunidad, utiliza la categor\u00eda de trauma social para proponer algunas l\u00edneas de reflexi\u00f3n y oraci\u00f3n. Tambi\u00e9n invita a las parroquias y dem\u00e1s organismos a generar iniciativas para estar cerca de la gente en este momento tan duro.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<hr \/>\n<h4>\u00a0<\/h4>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>MEDITACIONES EN TORNO A LA PANDEMIA III<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La impotencia es parte del patrimonio com\u00fan de la humanidad en estos d\u00edas. No me siento alejado de esta realidad. Sin embargo, desde la reflexi\u00f3n y desde la fe, estoy convencido que tenemos que seguir buscando caminos, para que de la \u201cpandemia podamos salir mejores\u201d, siguiendo la sabia advertencia del Papa Francisco ante la ONU: \u201c<em>De una crisis no se sale igual: salimos mejores o peores<\/em>\u201d (FRANCISCO, <em>Discurso ante la ONU<\/em>, 25 de setiembre de 2020). Las meditaciones que siguen, en continuidad con otros aportes que he ofrecido en este tiempo, tienen el modesto objetivo de ofrecer alg\u00fan elemento para quienes compartimos el padecimiento de esta situaci\u00f3n tan particular, en especial, para quienes sobrellevan el peso m\u00e1s intenso. Y tambi\u00e9n a asumir la corresponsabilidad que nos cabe ante la crisis humanitaria que estamos atravesando.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En los primeros meses de 2020, nos vimos sorprendidos por la difusi\u00f3n muy r\u00e1pida de un nuevo virus. En pocas semanas, todo el mundo comenzaba a padecer una de las experiencias globales m\u00e1s in\u00e9ditas de las \u00faltimas d\u00e9cadas, desde la finalizaci\u00f3n de la II guerra mundial. Las caracter\u00edsticas de los eventos mencionados, por supuesto, son totalmente diferentes. El enemigo hoy es un cuasi ser vivo, un microrganismo, desconocido hasta el momento del inicio de la pandemia y muy agresivo. Se podr\u00eda afirmar que, en t\u00e9rminos formales, se ha tratado de responder en forma conjunta a esta peste, aunque no siempre esto de la unidad sea tan claro de visualizar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A m\u00e1s de un a\u00f1o de esos comienzos confusos, la humanidad sigue debati\u00e9ndose entre la preocupaci\u00f3n, el sufrimiento, la muerte y la esperanza de una finalizaci\u00f3n del flagelo. \u00bfQu\u00e9 ha cambiado desde el comienzo a esta parte? Muchas cosas y casi nada. Las dos respuestas son v\u00e1lidas. Hoy se ensayan vacunas, se celebran los resultados y se cuestionan otros, se ajustan tratamientos, se buscan equilibrios nada sencillos entre apertura y restricci\u00f3n, dejando la clara impresi\u00f3n de que se est\u00e1 lejos de alcanzar el punto justo de intervenci\u00f3n. Al principio, las acciones eran err\u00e1ticas y con una importante dosis de ensayo, de prueba y error. Hoy no parece que los pa\u00edses, y la humanidad toda, hayan tomado un rumbo estable. Pareciera que algunas cosas han cambiado, para mejor, y en otras, seguimos como siempre, o estamos peor. Lamentablemente, tambi\u00e9n hay que decir que existen algunos, personas o grupos, que lucran con la pandemia, y otros que \u201csoportan todo el peso de la jornada\u201d. Entre otras cosas, este drama ha puesto de manifiesto, una vez m\u00e1s, la profunda desigualdad entre los humanos.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h5><span style=\"color: #000000;\"><strong>1. LA FATIGA DE LAS PERSONAS Y LAS ESTRUCTURAS<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ahondando en estas cuestiones desde las consecuencias, existe un aspecto no menor que se va tornando poco a poco en un protagonismo determinante para la evoluci\u00f3n y la superaci\u00f3n de la Pandemia: <strong style=\"font-size: inherit;\">la<\/strong> <strong style=\"font-size: inherit;\">fatiga<\/strong><span style=\"font-size: inherit;\">. Una expresi\u00f3n de una importante densidad sem\u00e1ntica, que se puede usar para referirse a un puente, a una estructura, a colectivo humano, a una persona. <\/span><strong style=\"font-size: inherit;\">La fatiga parece ser uno de los elementos m\u00e1s complejos que en esta etapa de la pandemia tenemos que enfrentar.<\/strong><span style=\"font-size: inherit;\"> Es m\u00e1s que cansancio. Es algo que pone en riesgo la estabilidad. El futuro poco claro aumenta la gravedad de la fatiga. No sabemos hasta cuando esto se seguir\u00e1 prolongando. No estamos seguros de cuanto podr\u00e1n resistir las estructuras sanitarias, econ\u00f3micas, sociales, ps\u00edquicas\u2026las estructuras humanas, nuestra maravillosa y fr\u00e1gil humanidad.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La fatiga se siente a nivel personal, a nivel social, a nivel del sistema de sanidad, a nivel econ\u00f3mico. Cada uno de estos estamentos merecer\u00eda una consideraci\u00f3n puntual. Solo digo una palabra sobre lo econ\u00f3mico, porque viene afectando de un modo demoledor la vida de las familias y de las personas. La p\u00e9rdida de empleos, la desocupaci\u00f3n o subocupaci\u00f3n, la econom\u00eda forzada al l\u00edmite de sus posibilidades, son todas causas de una fatiga que impacta de lleno en la vida de la gente, especialmente de los m\u00e1s pobres y vulnerables. Si bien es cierto que, de alguna manera, la pandemia nos ha igualado a todos, en ciertas cosas no parece ser tan clara esta afirmaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>2. DE LA FATIGA AL MIEDO<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Muy cercana a la fatiga, aparece con m\u00e1s intensidad el miedo. Ya lo he comentado en otras entregas. Esta experiencia humana estuvo presente desde el comienzo, pero que hoy se estar\u00eda instalando de un modo m\u00e1s virulento, sobre todo en personas solas, en los ancianos, en quienes padecen algunas enfermedades cr\u00f3nicas, que aceleran y complican los cuadros de COVID \u2013 19, en quienes no tienen bienes para afrontar los gastos de la enfermedad o sienten truncado su futuro por la falta de trabajo digno. Tambi\u00e9n pareciera haber grupos de personas que manifiestan manejar con suficiencia las cosas; no estoy convencido que sea as\u00ed. M\u00e1s bien pienso en una formaci\u00f3n reactiva, frente a la imposibilidad de hacer frente al dolor que supone la experiencia. Es probable que tengamos que hablar de una especie de miedo escondido, subyacente, o de un movimiento de evasi\u00f3n que se percibe en los que tienden a la clandestinidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El miedo, ya lo sabemos, paraliza. Tambi\u00e9n encierra, no solamente en la casa, con los trastornos que esto provoca, sino tambi\u00e9n en uno mismo. El ensimismamiento es algo que se percibe a flor de piel en muchas de nuestras comunidades, especialmente en los espacios urbanos. Y no es saludable para quien lo padece. Tampoco para su entorno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Un miedo que se extiende hacia otras \u00e1reas. Es com\u00fan que nos sorprendamos de nosotros mismos, pensando en seres queridos, en personas que pudieran contraer el virus, en desenlaces fatales. No es f\u00e1cil lidiar con el miedo. Menos aun cuando se es incapaz de reconocerlo.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>3. LA MUERTE, EXPRESI\u00d3N MAS DURA DE LA PANDEMIA<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La descripci\u00f3n que hacemos de la incertidumbre, de la prolongaci\u00f3n indefinida de la situaci\u00f3n que vivimos, de la fatiga, son todas cosas complejas y pesadas de sobrellevar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pero, en el fondo, hay un dato que golpea de una manera decisiva a las estructuras antes nombradas, y que se desprende de la fatiga antes mencionada: <strong>la muerte<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La muerte es una cifra en todos los peri\u00f3dicos y portales del mundo, en las redes sociales y entre los miembros de un vecindario. Se hacen estad\u00edsticas sobre la misma. Aparece con otros nombres en diferentes listas, pero es algo diferente. La muerte est\u00e1 lejos de ser un dato m\u00e1s. Es una experiencia que, en cierto sentido ven\u00eda siendo casi enmascarada en una cultura del bienestar presente, y ahora reaparece con toda su crudeza y carga de desesperaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La muerte, a su paso, deja un vac\u00edo, un lugar que alguien ocupaba y que queda sin destino. Un lecho arreglado, una silla solitaria, una casa sin due\u00f1o, una mascota triste, un coraz\u00f3n desolado. La muerte no tiene palabras que la expliquen. Tampoco tiene piedad frente a las experiencias que provoca. Act\u00faa de un modo implacable. No permite una recapitulaci\u00f3n, una vuelta atr\u00e1s para arreglar alg\u00fan detalle.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La muerte, o la desaparici\u00f3n de una persona, producen tambi\u00e9n una sensaci\u00f3n indescriptible en quien se queda. Con impresionante precisi\u00f3n describe esta experiencia el escritor h\u00fangaro Sandor M\u00e1rai: \u201c<em>Y a esto no hay que darle m\u00e1s vueltas. Tales son los hechos. Quien sobrevive al otro es siempre el traidor<\/em>\u201d (S. M\u00e1rai, <em>El \u00daltimo Encuentro<\/em>). El sentimiento de traici\u00f3n sobrevive con el sobreviviente. Pas\u00f3 en las grandes guerras del siglo XX, pas\u00f3 en la Dictadura Militar Argentina del \u201976 y, tristemente, nos est\u00e1 pasando hoy. Esta mezcla de vac\u00edo, impotencia y culpa son componentes dram\u00e1ticos de un trauma personal y, tambi\u00e9n de lo que podr\u00edamos denominar, un trauma social. No es algo f\u00e1cil de explicar desde una perspectiva racional. Tiene que ver con los v\u00ednculos m\u00e1s hondos, que nos conectan a las personas, especialmente a aquellas que viven cerca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Un ulterior elemento de dolor lo provoca el modo de sepultura de quienes parten por este motivo. O son colocados \u201cfuera del campamento\u201d, por decirlo el\u00edpticamente, o son cremados, ahondando la sensaci\u00f3n de vac\u00edo. No cuestiono las razones sanitarias ni de conciencia que est\u00e1n detr\u00e1s de estas pr\u00e1cticas, al parecer necesarias. Mi intenci\u00f3n es observar las consecuencias que esto deja en quien se queda.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>4. EL TRAUMA SOCIAL<\/strong><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ante este panorama complejo y desolador, considero que algunos estudios an\u00e1lisis de especialistas, en confrontaci\u00f3n con la Palabra de Dios, pueden transformarse en aportes para comprender, vivir y superar la realidad que nos aqueja. Las ciencias contempor\u00e1neas, especialmente la sociolog\u00eda y la psicolog\u00eda social, ofrecen investigaciones sobre las caracter\u00edsticas y los efectos de los llamados \u201ctraumas sociales\u201d, que marcan de un modo decisivo a generaciones, y que necesitan ser elaboradas no solo de un modo personal, sino tambi\u00e9n con un trayecto colectivo. Siguiendo a autores como R. Eyerman, J.C. Alexander y otros (EYERMAN, J.C. y otros, <em>Narrating Trauma<\/em>; J.C. ALEXANDER, <em>Towards a Theory of Cultural Trauma,<\/em> etc.), sospecho que estamos atravesando una experiencia profundamente traum\u00e1tica, que afecta a toda la humanidad. Una experiencia de crisis que no puede ser abandonada a la deriva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Tratemos de profundizar en algunos conceptos. Desde la perspectiva social, el trauma cultural se da cuando los miembros de una colectividad sienten que han sido v\u00edctimas de un acontecimiento perturbador que va dejando una impronta indeleble en la conciencia del grupo, grabando as\u00ed sus recuerdos y cambiando su identidad futura de un modo fundamental e irrevocable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hay tres notas que ayudan a caracterizar el trauma cultural:<\/span><\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">Los miembros del grupo se tienen que sentir afectados por los acontecimientos. Un trauma no se produce cuando un grupo experimenta dolor, sino cuando lo sucedido afecta la propia identidad del grupo.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">El segundo aspecto, asociado al primero, es que este acontecimiento perturbador transforma la identidad misma de forma irrevocable. De un trauma no se sale de la misma manera<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, es fundamental registrar el impacto del trauma en la memoria del grupo, el cual queda marcado por el acontecimiento vivido. Cuando un grupo queda \u201cherido\u201d, se activa una b\u00fasqueda en com\u00fan para reforzar la nueva identidad, reformulando los v\u00ednculos.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-align: justify;\">Para seguir ahondando la cuesti\u00f3n, es importante recurrir a la categor\u00eda de \u201ctrauma elegido\u201d, acu\u00f1ada por V.D. Volkan (V.D. VOLKAN, <\/span><em style=\"text-align: justify; font-size: inherit;\">Transgenerational Transmissions and Chosen Traumas<\/em><span style=\"text-align: justify; font-size: inherit;\">). Un trauma elegido es una representaci\u00f3n compartida de un acontecimiento hist\u00f3rico en el que el grupo ha sufrido una derrota, una p\u00e9rdida o una humillaci\u00f3n. Junto con las \u201cglorias elegidas\u201d, los \u201ctraumas elegidos\u201d constituyen parte de la herencia colectiva del grupo, que configura su identidad. Con frecuencia, los traumas elegidos se usan para racionalizar un conflicto diferente. Los l\u00edderes saben c\u00f3mo reactivar un trauma elegido, especialmente cuando el grupo se encuentra en una nueva realidad conflictiva. De ah\u00ed la grave responsabilidad que cabe a quienes conducen los destinos de los pueblos y las comunidades, quienes adem\u00e1s de gestionar la crisis, tienen que tener una proyecci\u00f3n humanista que ofrezca seguridad y orientaci\u00f3n al colectivo que est\u00e1 atravesando la crisis. Cada uno podr\u00e1 sacar sus conclusiones sobre esto. Solo digo que algunos l\u00edderes de la humanidad actual muestran un triste espect\u00e1culo de personas sin visi\u00f3n y sin nada para ofrecer a sus pueblos.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>5. EL TRUAMA SOCIAL Y LA FE<\/strong><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta conceptualizaci\u00f3n de la sociolog\u00eda y de la psicolog\u00eda social puede tornarse fecunda en di\u00e1logo con el \u00e1mbito de la fe. S. Guijarro Oporto, profesor en Salamanca y uno de los especialistas m\u00e1s reconocidos de los evangelios en la actualidad, haciendo leva en la cuesti\u00f3n del trauma social, analiza el surgimiento y la composici\u00f3n del evangelio de Marcos, sosteniendo que en el origen del mismo hay una experiencia traum\u00e1tica o un trauma social (S. GUIJARRO OPORTO, <em>El evangelio de Marcos como relato progresivo<\/em>)<\/span>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Seg\u00fan este autor, el trauma vivido por los primeros disc\u00edpulos de Jes\u00fas que sufrieron la denominada \u201cguerra jud\u00eda\u201d del 66 al 73 d.C. experimentaron un verdadero trauma por la persecuci\u00f3n, por la falta de alimentos, por el abandono de la tierra, por la muerte y desaparici\u00f3n de miembros de la comunidad. El triste motivo de esta intolerancia se fund\u00f3 en sus motivaciones y pr\u00e1cticas religiosas. Fue una experiencia de tal magnitud, que solo pudieron superarla apelando a otra experiencia traum\u00e1tica reciente, que fue la condena, muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, es decir, el contenido fundamental del evangelio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La situaci\u00f3n similar de sufrimiento lleva a los cristianos de la comunidad de Marcos a recordar las tribulaciones vividas por el maestro y, de un modo concomitante, la vivencia del encuentro con Cristo Resucitado. La presencia viva del Resucitado los estimula a enfrentar el trauma por el que est\u00e1n atravesando. Se podr\u00eda decir <strong>que la historia del Nazareno act\u00faa de soporte, de paradigma, para aceptar y superar el trauma actual, que luego es puesto por escrito en el evangelio de Marcos<\/strong>. Huelga decir que les recomiendo, a esta altura, la lectura del segundo evangelio, comenzando por el final, esto es, el relato de la pasi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Estimo que esta tem\u00e1tica es inspiradora para tener una orientaci\u00f3n en el trance que actualmente se est\u00e1 desarrollando y que nos tiene como afectados protagonistas. Es fundamental poder alcanzar cierto equilibrio, racionalidad y estabilidad emocional frente a cosas que nos superan, y frente a las cuales no siempre tenemos las reacciones apropiadas. Reconocer donde est\u00e1n los puntos incisivos que provocan la crisis, y encontrar elementos de superaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El itinerario hist\u00f3rico y meta-hist\u00f3rico de Jes\u00fas de Nazareth sigue siendo inspirador para creyentes, y tambi\u00e9n para no creyentes, por su serena posici\u00f3n frente al dolor y la instancia suprema de todo ser humano, que es la muerte. Al fin y al cabo, el perfil y la grandeza de una persona se definen por su manera de enfrentarse con la instancia suprema de la existencia. Esto es m\u00e1s interesante todav\u00eda, si aceptamos que Jes\u00fas de Nazareth fue liberado de las garras de la muerte y resucitado, nos acompa\u00f1a en las luchas cotidianas. Se puede creer o no en la resurrecci\u00f3n. Pero convengamos que la fe cristiana es de las pocas propuestas superadoras, que permiten transitar con cierta serenidad momentos de crisis y que nos abren a un horizonte diferente, con algo nuevo que puede sobrevenir.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>6. ALGUNAS CONSECUENCIAS Y SUGERENCIAS\u00a0<\/strong><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">Soy consciente que en el describir o meditar sobre las experiencias traum\u00e1ticas, me encuentro como uno m\u00e1s, procurando buscar caminos y tratando de ofrecer alguna palabra luminosa para otros. En ese sentido, me animo a proponer algunas sugerencias para seguir caminando por las \u201cca\u00f1adas oscuras\u201d actuales (cf. Sal 22,4), acompa\u00f1ados por el Buen Pastor.<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">Realismo para asumir las cosas que nos est\u00e1n pasando. No dejar nuestra vida librada a reacciones espont\u00e1neas, que nos pueden lastimar y pueden lastimar a otros. El encuentro con la verdad, por m\u00e1s duro que esto sea, siempre tiende a ser liberador (\u201c<em>La verdad los har\u00e1 libres<\/em>\u201d, leemos en el contexto de Jn 8,31-38).<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Interpelaci\u00f3n serena respecto del impacto psico-afectivo-espiritual que produce la muerte como dato, como partida de un ser querido, como realidad factible para uno mismo. No conviene ocultar este dato ni evadirlo. Tampoco estar pensando todo el d\u00eda en eso&#8230; Desde all\u00ed, tratar de elaborarlo desde los elementos y la visi\u00f3n que m\u00e1s me convence y me ofrece un horizonte que me permita mirar m\u00e1s lejos. De eso se trata: mirar m\u00e1s lejos.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Caminar con otros y dialogar sobre estos temas \u201cdif\u00edciles\u201d. El peque\u00f1o grupo, la comunidad, son fundamentales en la elaboraci\u00f3n de los traumas, para que de los mismos se pueda salir con una actitud nueva y esperanzadora.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">La solidaridad es una gran productora de sentido en tiempos traum\u00e1ticos. El reconocimiento del sufrimiento del otro, del dolor del hermano, del abandono del pobre, son profundamente liberadores y sanadores de nuestros propios traumas y problemas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h5><strong>7. RECOMENDACIONES PR\u00c1CTICAS<\/strong><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">La superaci\u00f3n de vivencias como la provocada por el COVID \u2013 19 no se logran solo con elucubraciones intelectuales o racionales. Estas son necesarias, pero tienen que ir acompa\u00f1adas de otros elementos. El factor simb\u00f3lico es determinante en este punto, porque afecta las emociones, los sentimientos, la voluntad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde esta posici\u00f3n, propongo a los fieles de la Di\u00f3cesis de Reconquista, y a todos aquellos que quieran, adem\u00e1s de las iniciativas que ya est\u00e1n en curso, organizar una celebraci\u00f3n mensual, en una fecha a elegir, para invitar a que los familiares que han perdido un ser querido por el COVID \u2013 19. Motivarlos a que lleven una foto, o un cuadro de la persona, y hacer una celebraci\u00f3n con gestos y oraciones alusivas. La Palabra tambi\u00e9n nos puede abrir la mente y el coraz\u00f3n. Si esto no es posible por las restricciones necesarias, se puede organizar algo similar por las redes sociales, para que las familias lo puedan seguir desde sus casas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra propuesta es conversar sobre estos temas en peque\u00f1os grupos, con personas de confianza, de alguna manera siguiendo el principio de que siempre es m\u00e1s llevadero superar una situaci\u00f3n traum\u00e1tica, acompa\u00f1ados por otros. Y cuando me refiero a conversar, no pienso tanto en las cosas perif\u00e9ricas, si estamos de acuerdo con tal o cual decisi\u00f3n de los gobiernos, si los vecinos cumplen o no las normas establecidas. Me refiero a cosas m\u00e1s personales, a abrir el coraz\u00f3n, para que el trauma se transforme en una ocasi\u00f3n para un nuevo comienzo.<\/p>\n<p>Sede Episcopal de Reconquista, 04 de mayo de 2021<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">+ Mons. \u00c1ngel Jos\u00e9 Mac\u00edn<br \/>Obispo de Reconquista<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>El obispo diocesano, Mons. \u00c1ngel Jos\u00e9 Mac\u00edn, ofrece una tercera entrega de meditaciones en torno a la pandemia, como un modo m\u00e1s de acompa\u00f1ar a <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/meditaciones-pastorales-en-torno-a-la-pandemia-iii\/\" title=\"MEDITACIONES PASTORALES EN TORNO A LA PANDEMIA III\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":5146,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,28],"tags":[],"class_list":["post-6417","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news","category-latest-news"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6417","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6417"}],"version-history":[{"count":19,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6417\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6437,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6417\/revisions\/6437"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5146"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6417"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6417"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6417"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}