{"id":6700,"date":"2021-07-09T16:57:32","date_gmt":"2021-07-09T19:57:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/?p=6700"},"modified":"2021-07-09T17:20:45","modified_gmt":"2021-07-09T20:20:45","slug":"meditaciones-pastorales-en-torno-a-la-pandemia-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/meditaciones-pastorales-en-torno-a-la-pandemia-iv\/","title":{"rendered":"MEDITACIONES PASTORALES EN TORNO A LA PANDEMIA IV"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El obispo diocesano, Mons. \u00c1ngel Jos\u00e9 Mac\u00edn, ofrece una cuarta entrega de meditaciones en torno a la pandemia, como un modo m\u00e1s de acompa\u00f1ar a la comunidad y a las personas en este tiempo dif\u00edcil que estamos atravesando.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: center;\"><b>MEDITACIONES PASTORALES<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><b>EN TORNO A LA PANDEMIA IV<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Dar\u00eda la impresi\u00f3n que estamos en una etapa de transici\u00f3n en la crisis global de la pandemia provocada por el COVID \u2013 19 y una nueva \u00e9poca asoma, la cual a\u00fan no sabemos c\u00f3mo se ir\u00e1 desarrollando, y hacia que orillas nos llevar\u00e1. Pron\u00f3sticos hay muchos. Especulaciones tambi\u00e9n. Pero el futuro permanece todav\u00eda en penumbras, aunque alg\u00fan destello de luz alumbre nuestro camino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En la zona m\u00e1s luminosa aparece la posibilidad cierta de la inmunidad, aunque no todos adhieran a ella, provocada por la reacci\u00f3n que la vacuna produce. No todos est\u00e1n convencidos de la eficacia de la misma. Los acontecimientos se suceden r\u00e1pido y eso requiere que el tiempo transcurra y confirme su eficacia con resultados medibles. En un cono de sombra asoma, en cambio, la situaci\u00f3n de subsistencia de muchas personas que han ca\u00eddo en la pobreza, o en la miseria, por el contexto que hemos tenido que atravesar, y el impacto psico-social de esta experiencia colectiva. No menos dolorosa resulta la asimetr\u00eda que se expresa en las vacunas. Mientras que hay pa\u00edses que han alcanzado aparentemente una cierta inmunidad, otros se debaten por llegar a un porcentaje razonable de vacunados. Estas diferencias tambi\u00e9n suceden al interno de algunos pa\u00edses como el nuestro y generan un malestar suplementario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por otra parte, hay que reconocer que el temor o el miedo siguen estando. Tambi\u00e9n el dolor, por diversas razones, pero sobre todo por la p\u00e9rdida de seres queridos no \u201cdespedidos\u201d, un aspecto que he tratado de reflexionar en las meditaciones anteriores, y que tienen y tendr\u00e1n una incidencia determinante en los tiempos inmediatamente futuros. Permanece como una inc\u00f3gnita preocupante el origen del flagelo, que genera muchas preguntas sin respuestas. Todas estas realidades mencionadas se perciben interconectadas e seguramente ir\u00e1n configurando el entramado de los meses y a\u00f1os que siguen.<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li aria-level=\"1\"><strong>La inmunidad, una meta parcial<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Sabemos que la inmunidad f\u00edsica es la base para la superaci\u00f3n de la situaci\u00f3n que estamos atravesando. Mientras la pandemia no retroceda, el camino ser\u00e1 siempre cuesta arriba. El paso del tiempo har\u00eda m\u00e1s complicadas las cosas todav\u00eda, por la fatiga y el cansancio. La inmunidad es, sin dudas, un elemento fundamental en este trance que estamos atravesando. O en todo caso, algo similar ser\u00eda el descubrimiento de una cura de la enfermedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pero es muy recomendable no confundir inmunidad, con situaci\u00f3n superada, con normalidad. Menos a\u00fan con salvaci\u00f3n o conceptos de esta \u00edndole. De varios t\u00e9rminos, por lo menos tendr\u00edamos que advertir que se trata de expresiones de diferente calibre, pero que no alcanzan todav\u00eda a adelantarse y decir del d\u00eda despu\u00e9s. Lo m\u00e1s probable que no haya un d\u00eda despu\u00e9s, sino que todo suceda de un modo diferente, lenta y dolorosamente, con una evoluci\u00f3n favorable, o no tan favorable para la humanidad. Depende como se administre y se gestione la salida de una crisis de tal magnitud.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Reitero que la inmunidad aparece como la base de la superaci\u00f3n de la misma. Pero no es su resoluci\u00f3n. Necesitaremos otros elementos, de diversa \u00edndole, para estabilizar los estragos provocados. La as\u00ed denominada \u201cnueva normalidad\u201d, concepto bastante ambiguo por cierto, tendr\u00e1 sus expresiones externas como cambio de h\u00e1bitos o costumbres. Pero tambi\u00e9n deber\u00eda incluir un replanteo sobre los temas de fondo: el sentido de la vida, el bienestar de algunos en confrontaci\u00f3n con la miseria de otros, el cuidado de la \u201ccasa com\u00fan\u201d, de la vida, que va de la atenci\u00f3n del microcosmos a fen\u00f3menos de mayor escala y, sobre todo, quienes definen y con qu\u00e9 criterios las pol\u00edticas planetarias.<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li aria-level=\"1\"><strong>Algunas reacciones personales m\u00e1s probables durante la transici\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">A modo de ilustraci\u00f3n, y para pensar un poco en nosotros mismos, en nuestro entorno, y tambi\u00e9n en la humanidad toda, se\u00f1alo algunas posibles reacciones de este tiempo, con el objetivo de revisar nuestro estado de \u00e1nimo y la reserva de humanidad para las etapas que sigan. Entre otras cosas, nos podemos encontrar con:<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">El olvido y la negaci\u00f3n: esto ya se registr\u00f3 en el tiempo transcurrido. Hay posturas de corte negacionista que, por razones diversas, no atienden a la gravedad de lo que ha sucedido y que nos afecta. Estas reacciones a veces se sustentan en la hip\u00f3tesis de que una mano invisible est\u00e1 manejando la pandemia; otras veces relativizando la misma y siguiendo con la vida habitual, buscando salidas evasivas. Sea lo que fuere que ha provocado la difusi\u00f3n mundial del coronavirus, y que oportunamente ser\u00e1 un tema clave a dilucidar, lo cierto es que estamos ante una realidad que ha afectado a la humanidad de un modo in\u00e9dito y eso no se puede negar, ni tampoco sus consecuencias.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">La exageraci\u00f3n de los cuidados: en un extremo opuesto, tanto a nivel personal como social, han aparecido sectores que han creado una especie de culto del cuidado contra el virus, generando conductas altamente obsesivas, y a veces casi repelentes a los otros, que generan distancia y soledad. Puede que el cuidado exageradamente obsesivo preserve del contagio, pero seguramente provoca otros da\u00f1os ps\u00edquicos que no se pueden obviar.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">La prolongaci\u00f3n del encierro: el aislamiento es una de las experiencias m\u00e1s tristes que ha provocado esta pandemia. Gente que ha tenido que permanecer encerrada, muchas veces por razones m\u00e1s que justificadas, sobre todo en enfermos y ancianos, que han pasado ya m\u00e1s de un a\u00f1o en su casa, con m\u00ednima comunicaci\u00f3n. Hemos asistido a experiencias dolorosas, de personas que viviendo solas, han perdido la vida y solamente despu\u00e9s de algunos d\u00edas se ha detectado su tr\u00e1gico final. Este segmento de la poblaci\u00f3n, que de alguna manera, es emergente de algo que nos pasa a todos, tendr\u00e1 que ser acompa\u00f1ado especialmente, para recuperar la relaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n. El silencio y la negativa de expresarse no son saludables en este caso.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">La depresi\u00f3n: esta consecuencia, que tiene que ver con las anteriores, pero presenta su fisonom\u00eda propia, es una de la que m\u00e1s me ha impresionado a m\u00ed mismo y en otros. La depresi\u00f3n, la falta de reacci\u00f3n, la perplejidad. Supongo que no es tan f\u00e1cil reconocer que estamos deprimidos. Pero es notable la p\u00e9rdida de inter\u00e9s, el cansancio, el hartazgo y otros s\u00edntomas de decaimiento. A veces evitamos hablar de algunos temas. En otras ocasiones, estamos como paralizados. Ser\u00eda saludable prestarle atenci\u00f3n a alguno de estos s\u00edntomas de decaimiento y tratar de determinar el grado de influencia en nuestra salud.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">De cara a estas reacciones, es bueno pensar en actitudes que nos ayuden a contra-restar o superar la negatividad. Se me ocurren algunas actitudes aconsejables como el realismo, la comunicaci\u00f3n, la aceptaci\u00f3n y el volver a apostar por la vida y por las cosas que nos movilizan. En otros t\u00e9rminos, asumir el sufrimiento, para que pueda ser transformado.<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li aria-level=\"1\"><strong>El sufrimiento, una constataci\u00f3n antropol\u00f3gica<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La realidad del sufrimiento es una constataci\u00f3n, se hace presente y patente en el camino de la existencia. Lo experimentamos y lo comprobamos todos. La medicina es una de las ciencias m\u00e1s vinculadas a esta cuesti\u00f3n. Su cometido es sanar y evitar el sufrimiento, especialmente f\u00edsico, y trata de erradicarlo con diversos instrumentos, cada vez m\u00e1s sofisticados. Tambi\u00e9n otras ciencias, cada vez m\u00e1s variadas, se ocupan de este aguij\u00f3n que hiere la vida humana. No faltan b\u00fasquedas en teosof\u00edas y otros caminos an\u00e1logos para hacer frente a uno de los grandes temas de la condici\u00f3n humana: el dolor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">A modo de ejemplo, se ha observado que referentes del psicoan\u00e1lisis como Freud, Lac\u00e1n y otros, no hablan directamente del sufrimiento. Pero, con otro vocabulario (dolor, duelo,\u2026), constatamos que es un asunto que est\u00e1 en el fondo de la din\u00e1mica misma de esta ciencia y de esta t\u00e9cnica que trata de ayudar al ser humano a comprender su situaci\u00f3n y a superar instancias de crisis que le provocan sufrimiento. Interesante resulta la observaci\u00f3n de J. Nasio, un reconocido piscoanalista argentino cercano a Lac\u00e1n, quien en una entrevista afirma: \u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Digo que el psicoan\u00e1lisis cura para hacer entender de una buena vez que nosotros ayudamos a aquellos que nos consultan. Un paciente que viene triste, una persona que viene angustiada, un ni\u00f1o que presenta s\u00edntomas terminan la terapia y se van aliviados de ese sufrimiento. La cura es el alivio del sufrimiento enfermo. Hay dos tipos de sufrimiento. Uno sano, que es inherente a todos porque no hay vida sin sufrimiento, y uno enfermo, nocivo, que es aquel del queremos aliviar al paciente<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d (J. NASIO, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Entrevista en Tiempo Argentino<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, del 20 de junio de 2021).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">E inmediatamente a\u00f1ade algunos aspectos interesantes a revisar desde el punto de vista del psicoan\u00e1lisis: (el sufrimiento)\u2026\u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">responde a cuatro caracter\u00edsticas. Cuando ocupa toda la vida del paciente, es decir que este sufre cuando duerme, cuando come, cuando est\u00e1 en el trabajo, cuando est\u00e1 solo. El sufrimiento nocivo es invasor. En segundo lugar, cuando impide hacer lo que el paciente tiene que hacer, es decir, es un sufrimiento inhibidor. En tercer lugar, cuando dura en el tiempo, cuando no es pasajero, cuando decae y reaparece, cuando se hace cr\u00f3nico. Por \u00faltimo, cuando produce un dolor insoportable. Si ese sufrimiento desaparece, puedo decir que el paciente est\u00e1 curado, no porque deje de sufrir, porque todos sufrimos, sino porque el sufrimiento ya no le impedir\u00e1 hacer su vida, sino que ser\u00e1 un sufrimiento tolerable, pasajero<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d (Ibidem).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Quiz\u00e1 un tanto extensas las citas, pero creo que iluminadoras para el momento que vivimos. Definitivamente, el sufrimiento est\u00e1, existe, nos persigue. Quiz\u00e1 varias ciencias como las mencionadas no se dedican a especular sobre el sufrimiento, sino a tratar de ayudar a asumirlo y domesticarlo. Los pr\u00f3ximos tiempos demandar\u00e1n el aporte de las diferentes perspectivas para ayudarnos y permitirnos caminar con menos tensi\u00f3n, tanto personal como social.<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li aria-level=\"1\"><strong>La cruz, como \u201clugar\u201d de superaci\u00f3n del sufrimiento<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Avanzando hacia una perspectiva m\u00e1s cristiana, me parece conveniente ensayar alg\u00fan aporte para que la ansiada inmunidad se transforme en ocasi\u00f3n de una vida m\u00e1s plena y compartida con los hermanos. En un lenguaje cristiano, dir\u00eda que tenemos que pensar como transitar desde la inmunidad hacia la salvaci\u00f3n y la vida plena.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Un texto con un gran potencial para ver reflejada la realidad del sufrimiento, en el mensaje de Jes\u00fas, es la par\u00e1bola del Buen Samaritano, que la podemos leer en Lc 10,29-37. En este conocido y rele\u00eddo relato, desde diferentes enfoques, se nos muestra el reconocimiento por parte de un samaritano de alguien que necesita ayuda; no tarda en d\u00e1rsela, generosamente y sin medir la incomodidad que esto le provoca. En la relaci\u00f3n entre el hombre ca\u00eddo y el samaritano se realiza el movimiento fundamental de la visi\u00f3n cristiana del ser humano y su redenci\u00f3n en Cristo: el samaritano, seg\u00fan el contexto de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, reconoce en el hombre ca\u00eddo, a Cristo Crucificado, quien asumi\u00f3 sobre s\u00ed todos nuestros sufrimientos y dolores. Ahora bien, se puede afirmar que la cruz, lugar donde dio la vida, donde derram\u00f3 su sangre nuestro Redentor, expresi\u00f3n m\u00e1xima del sufrimiento, siendo una realidad hist\u00f3rica concreta, sucedida siglos atr\u00e1s, en esta etapa de la historia que transitamos, de los tiempos definitivos y hasta la consumaci\u00f3n final, es el s\u00edmbolo y el lugar donde est\u00e1 ubicado quien hoy est\u00e1 sufriendo, quien en el presente se est\u00e1 desangrando. La cruz es el lugar que ocupa el internado en terapia intensiva, el familiar que espera desvelado, aquel que ha perdido un ser querido, quien no tiene trabajo y padece hambre, quien vive con miedo y desesperaci\u00f3n. Y el buen samaritano funge como s\u00edmbolo de quien reconoce all\u00ed a Cristo. Siempre tiene nombre y apellido. En este tiempo se puede pensar especialmente en gran parte del personal de salud, en muchos integrantes del personal de seguridad y de controles sanitarios, y tantos otros que velan por aquellos que sufren.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Para poder dejarnos salvar por Jes\u00fas y superar el mal desde su ra\u00edz, tenemos que aceptar y reconocer que estamos crucificados, y entonces podremos ser arrancados del abismo de la muerte. No hay redenci\u00f3n si no se pasa por la cruz. La cuesti\u00f3n es que no se trata de una afirmaci\u00f3n te\u00f3rica. Esto se da existencialmente. Por eso la cruz, entre otras cosas, es un lugar por donde tenemos que pasar, quiz\u00e1 m\u00e1s de una vez, para alcanzar la vida plena que nos ofrece Cristo Crucificado. Es el lugar donde aparecen los hermanos y hermanas que est\u00e1n cerca y no la est\u00e1n pasando bien. Esta lectura de la Par\u00e1bola del Buen Samaritano se ve iluminada de un modo m\u00e1s amplio por la escena del juicio final\u00a0 de Mt 25,31-46, cuando se dice que Cristo est\u00e1 presente en los crucificados de este mundo (\u201c\u2026<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">estuve enfermo y me viniste a visitar<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2026Mt,25,36).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La centralidad de la cruz en la vida cristiana, como lugar teol\u00f3gico por excelencia, lo han descubierto y comprendido diferentes autores en la historia del cristianismo. Comenzando por Pablo, quien dice con toda claridad: \u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Nosotros predicamos a un Cristo crucificado, esc\u00e1ndalo para los jud\u00edos, locura para los griegos, m\u00e1s para los llamados, lo mismo jud\u00edos que griegos, un Cristo, fuerza y sabidur\u00eda de Dios<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d (1 Co 1,23-24).\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Haci\u00e9ndose eco de una frondosa trayectoria sobre este tema, el Papa Francisco se\u00f1ala con cristalina verdad: \u201c\u00ab<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Jes\u00fas sabe que no termina todo con la muerte o con la angustia, y la \u00faltima palabra de la Cruz: \u2018\u00a1Padre, en Tus manos me encomiendo!\u2019, y muere as\u00ed. Encomendarse a Dios, que camina conmigo, que camina con mi pueblo, que camina con la Iglesia: y esto es un acto de fe. Yo me encomiendo. No s\u00e9: no s\u00e9 por qu\u00e9 sucede esto, pero yo me encomiendo. T\u00fa sabr\u00e1s porqu\u00e9\u00bb<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d (FRANCISCO, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Homil\u00eda Santa Marta<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 14-3-2016).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Retomando desde la cruz la cuesti\u00f3n de la pandemia, la inmunidad tiene que ir acompa\u00f1ada de la superaci\u00f3n y la erradicaci\u00f3n del mal, ese mal radical y nocivo, como ra\u00edz m\u00e1s honda del sufrimiento. Tal vez resulte complementario observar el tema desde la expresi\u00f3n \u201ccrisis\u201d, usada con frecuencia en estos tiempos. Cuando estamos ante situaci\u00f3n de crisis, sabemos que puede ser causada por diferentes razones. Ahora bien, la crisis siempre va asociada con el sufrimiento, porque implica una afectaci\u00f3n particular de las personas y a su entorno, como a todo el entramado social. De hecho, se utiliza por ejemplo la expresi\u00f3n \u201ccomit\u00e9 de crisis\u201d, frente a un evento extraordinario como una inundaci\u00f3n, un terremoto u otros eventos de esta magnitud, que requieren una consideraci\u00f3n y un tratamiento especial y urgente, para encaminar la situaci\u00f3n a una superaci\u00f3n de la misma.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En la vida de Jes\u00f9s de Nazareth, la cruz fue el momento de la crisis suprema. Con su entrega afront\u00f3 la crisis y el Padre Eterno lo rescat\u00f3 del abismo de la muerte, resolviendo as\u00ed por la entrega y el amor, no solamente una crisis personal, sino la crisis de toda la humanidad. Desde un punto de vista cristiano, no podremos superar la crisis de la pandemia y sus consecuencias sin acudir a la cruz, como instrumento de salvaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li aria-level=\"1\"><strong>El Buen Samaritano y algunas estrategias de transici\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La par\u00e1bola del Buen Samaritano nos deja una ense\u00f1anza ulterior. Nadie puede llevar solo la cruz. Nadie puede bajar solo de la cruz. Nadie puede salir solo de la crisis. Es el Padre Eterno, que en Cristo, nos arranca del mal y nos lleva a una situaci\u00f3n nueva. Esto acontece como un don, como un fruto de la gracia. Pero siempre mediada. De all\u00ed la necesidad imperiosa que pensemos juntos las \u201cestrategias de gracia\u201d para la superaci\u00f3n de la crisis en las que nos sumergi\u00f3 el COVID \u2013 19.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Solo algunas orientaciones, a modo siempre de ensayo o de reflexi\u00f3n en medio de la tormenta.<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Desde lo m\u00e1s hondo te invoco, Se\u00f1or<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d (Sal 130,1). He aqu\u00ed una de las salidas fundamentales para esta etapa de crisis que estamos atravesando, la oraci\u00f3n ferviente y confiada.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Contar lo que nos va sucediendo, como lo hicieron los disc\u00edpulos de Ema\u00fas con el caminante desconocido, abrir el coraz\u00f3n, ventilar el alma, para que pueda entrar el aire fresco de la resurrecci\u00f3n (cf. Lc 24,18ss), que da lugar a la esperanza.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pedir ayuda, como el ciego del camino: \u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Jes\u00fas, Hijo de David, ten compasi\u00f3n de mi<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d (cf. Mc 10,46-52). No pensar que somos autosuficientes y podemos hacer frente con nuestras propias fuerzas a lo que hemos vivido y a lo que estamos viviendo.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Recordar y gestionar el duelo por las p\u00e9rdidas que hemos sufrido, acompa\u00f1ando especialmente quienes han perdido un ser querido, o alguien conocido (\u201c\u2026<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">y Jes\u00fas llor\u00f3<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">&#8230;Jn 11,35).<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La par\u00e1bola del Buen Samaritano nos habla de la gratuidad, de la generosidad, del servicio, de la solidaridad, valores que tendr\u00e1n que ser cultivados para que de la crisis pueda surgir, emerger, una humanidad nueva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li aria-level=\"1\"><strong>El sufrimiento desde una perspectiva social<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Hasta aqu\u00ed, podemos tener la impresi\u00f3n leg\u00edtima que la lectura de esta etapa de transici\u00f3n es excesivamente individualista. Por eso, me parece fundamental, que se pueda aludir a la dimensi\u00f3n social, m\u00e1s compleja y extensa para abordar. De todas maneras, es necesario hacerlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La pandemia est\u00e1 dejando un halo de consecuencias que repercuten sobre las personas y sobre el cuerpo social. Los conflictos y tensiones crecen, en ambientes familiares, en contextos barriales, en los conglomerados urbanos. La ca\u00edda en la condici\u00f3n de pobreza e indigencia de tantos hermanos y hermanas por la p\u00e9rdida del trabajo, por no poder realizar el trabajo informal que los sustentaba, la paralizaci\u00f3n de algunas actividades, son algunos ejemplos del contexto social.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">De un modo an\u00e1logo a lo que dec\u00edamos del sufrimiento personal, se puede hablar de un sufrimiento social, diferente pero no por eso menos doloroso. \u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando un hermano sufre, todo el cuerpo sufre<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d (1 Cor 12,26), dec\u00eda San Pablo con una clara conciencia de los lazos estrechos que nos vinculan entre personas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">A este tipo de sufrimiento tambi\u00e9n hay que asumirlo y hay que aliviarlo entre todos, con decisiones claras, firmes, que privilegien a los que est\u00e1n en condiciones m\u00e1s vulnerables. Llegado el momento, tambi\u00e9n ser\u00e1 muy \u00fatil un ejercicio participativo y solidario para discernir las causas de la crisis que nos atraviesa. Si es un fen\u00f3meno natural, realizando aprendizaje para encarar futuras situaciones de este tenor. Si se llegara a reconocer que hay una responsabilidad en lo que sucede, la participaci\u00f3n y el compromiso ser\u00e1n indispensables y urgentes para cambiar y revertir, con la fuerza de la verdad y la justicia, la experiencia que nos aflige. Tarde o temprano, aquello que aparentemente queda oculto sale a la luz, seg\u00fan reza la sentencia de Jes\u00fas: \u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">No hay nada oculto que no sea revelado y nada secreto que no sea manifestado<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d (Mc 4,22). Y definitivamente, el camino de superaci\u00f3n de la pandemia, cuales quiera sea su origen, para que resulte eficaz, tendr\u00e1 que comenzar siempre por los pobres y excluidos. En la l\u00f3gica del Reinado de Dios, los pobres son la llave para la transformaci\u00f3n de la historia (\u201c\u2026<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">derrib\u00f3 a los poderosos de su trono, y elev\u00f3 a los humildes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2026\u201d (cf. Lc 1,52).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En ese sentido, la Iglesia, nuestra Iglesia, tendr\u00e1 que asumir un rostro samaritano cada vez de un modo m\u00e1s patente. Ella misma reconocerse vulnerable y en crisis, por esta y otras razones. Tendr\u00e1 que vencer el miedo, la indiferencia de muchos, el descredito justificado o injustificado, la descalificaci\u00f3n y el desprecio. Ser\u00e1, entonces, indispensable que recupere la consciencia de que en su seno conserva el tesoro escondido, el aceite del consuelo, de la salud, de la salvaci\u00f3n, y el vino de la esperanza, de la alegr\u00eda, de la fiesta, dones para ofrecer a una humanidad doliente, crucificada con Cristo, quien ahora vive por los siglos de los siglos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sede Episcopal de Reconquista, 08 de julio de 2021.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">+ Mons. \u00c1ngel Jos\u00e9 Mac\u00edn<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Obispo de Reconquista<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>El obispo diocesano, Mons. \u00c1ngel Jos\u00e9 Mac\u00edn, ofrece una cuarta entrega de meditaciones en torno a la pandemia, como un modo m\u00e1s de acompa\u00f1ar a <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/meditaciones-pastorales-en-torno-a-la-pandemia-iv\/\" title=\"MEDITACIONES PASTORALES EN TORNO A LA PANDEMIA IV\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":2,"featured_media":6701,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,28],"tags":[],"class_list":["post-6700","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news","category-latest-news"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6700","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6700"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6700\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6704,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6700\/revisions\/6704"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6701"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6700"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6700"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6700"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}