{"id":6799,"date":"2021-08-18T12:15:02","date_gmt":"2021-08-18T15:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/?p=6799"},"modified":"2021-08-18T15:52:00","modified_gmt":"2021-08-18T18:52:00","slug":"meditaciones-pastorales-en-torno-a-la-pandemia-v","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/meditaciones-pastorales-en-torno-a-la-pandemia-v\/","title":{"rendered":"MEDITACIONES PASTORALES EN TORNO A LA PANDEMIA V"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0A continuaci\u00f3n compartimos una nueva entrega de meditaciones de nuestro Obispo Diocesano, Mons. Dr. \u00c1ngel Jos\u00e9 Mac\u00edn, las cuales fueran escritas durante el aislamiento que mantuvo durante los primeros d\u00edas del mes de agosto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Hoy, en el segundo d\u00eda de mi aislamiento, comienzo a escribir un nuevo cap\u00edtulo referido a esta experiencia tan particular y dif\u00edcil que nos toca atravesar. Como se podr\u00e1n imaginar, esta entrega ser\u00e1 un poco distinta a las dem\u00e1s. En parte se ir\u00e1 escribiendo sola. Poco despu\u00e9s de mi contagio, recib\u00ed una reflexi\u00f3n del P. Francisco Nazar, un sacerdote amigo de Formosa, que tiene que iniciar un delicado tratamiento; con hondura, dice en un fragmento del texto: \u201c<em>Este nuevo tiempo lo vivo como un \u2018viaje al pa\u00eds de los enfermos\u2019, no ya visitando, sino que incorpor\u00e1ndome a esta gran comunidad de quienes sufren en sus cuerpos y de quienes, como buenos samaritanos los cuidan y buscan sanar. En esta comunidad de iguales no estamos solos\u2026<\/em>\u201d (F. Nazar, <em>Mensaje a compa\u00f1eros de camino<\/em>, Laguna Yema, 2021).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Comparto plenamente lo expresado. La enfermedad es un viaje, un viaje a lo desconocido. Cada enfermedad es as\u00ed. Pero no es un viaje cualquiera. Hay que dejarse llevar por lugares desconocidos y eso cuesta bastante. Hay que estar abiertos a las sorpresas, agradables y desagradables. Aceptar los momentos m\u00e1s tranquilos y los momentos un poco m\u00e1s duros. Tambi\u00e9n es cierto que no estamos solos. Aunque de un modo indirecto, siempre hay gente que est\u00e1 velando por nosotros. Un inesperado descubrimiento es que el pa\u00eds de la enfermedad est\u00e1 poblado de rostros y de personas que sufren. Y hay una solidaridad de fondo en todo eso. Tambi\u00e9n hay infinidad de rostros que te acompa\u00f1an, visibles e invisibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 Para quien tiene fe en Dios, la presencia del Se\u00f1or se experimenta de un modo particularmente intenso. No es f\u00e1cil describir esta vivencia. Por momentos, aparece la queja y el malestar. Pero la Palabra del mismo Se\u00f1or nos ayuda en eso, cuando dice \u201c<em>el Se\u00f1or est\u00e1 conmigo, no temo<\/em>\u201d (Sal 118,6). A la memoria tambi\u00e9n acude la palabra del ap\u00f3stol: \u201c<em>nadie puede separarnos del amor de Cristo<\/em>\u201d (cf. Rom 8,35-39). Es verdad que Cristo est\u00e1 con nosotros hasta el final de los tiempos (cf. Mt 28,20), incluso en el trance de la tribulaci\u00f3n.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong>Mboyer\u00e9 (mezcla) de sentimientos<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Hablando del COVID &#8211; 19 (aunque reitero que podr\u00eda aplicarse a otras enfermedades), es cierto que el comienzo y el transcurrir de los d\u00edas est\u00e1 muy lejos de ser una vivencia placentera. Una cosa es leer e informarse sobre la enfermedad, cosas necesarias por cierto. Otra es el respeto de las medidas de seguridad, a veces ingenua o culposamente transgredidas. Tambi\u00e9n es molesto y preocupante estar aislado por contacto directo. Pero es algo totalmente nuevo cuando uno comienza a darse cuenta que el virus ha entrado en su cuerpo, que algunos s\u00edntomas coinciden, que se pierde el olfato o el gusto. Entonces sobreviene una mezcla de sensaciones: quiz\u00e1 la primera reacci\u00f3n es la negaci\u00f3n de lo que est\u00e1 pasando. Por ejemplo, tomarse varias veces la temperatura para ver si se equivoc\u00f3 el mercurio; perplejidad ante decisiones que hay que ejecutar, es decir, a quien llamar, avisar o si conviene esperar un poco; luego sigue el tiempo \u201cinterminable\u201d entre el hisopado y la comunicaci\u00f3n del resultado, hasta que la realidad patente se presenta de un modo implacable. All\u00ed comienza otra historia. No la maneja uno. La conducen otros. En lo m\u00e1s rec\u00f3ndito del coraz\u00f3n de quien ha pasado por este momento, quedar\u00e1 una huella grabada de un modo indeleble. Al parecer, por ahora, esta es una particularidad del COVID \u2013 19: no se sabe a ciencia cierta c\u00f3mo ser\u00e1 la evoluci\u00f3n de los d\u00edas que siguen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0A partir de entonces todo el panorama cambia de un solo golpe. Las cosas que parec\u00edan imprescindibles y urgentes, ya no lo son. Me ha pasado de sentirme extra\u00f1amente ensimismado, con la mente en blanco o imaginando diversos escenarios. Luego logr\u00e9 reaccionar. Pude ordenar m\u00ednimamente los sentimientos y \u201cdejarme llevar por la mano de otros\u201d. \u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es esto! \u00a1C\u00f3mo ha calado hondo la autosuficiencia en nosotros!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0No hay certezas. No hay recetas claras para seguir. Si aparecen personas muy amables y comprensivas que hacen de Buen Samaritano, aconsejando y curando las heridas, sobre todo aquellas del alma. Y tr\u00e1mites que son necesarios, pero que resultan una pesada carga que afrontar. Y despu\u00e9s, las preguntas de la gente conocida, totalmente comprensibles y hasta alentadoras, pero que incluyen la dificultad de que uno no sabe que decir. Estoy bien. M\u00e1s o menos. No me siento bien\u2026Con el paso de los d\u00edas, en mi caso estas vivencias se fueron serenando, porque el\u00a0 impacto del virus no fue intenso, y entonces el transcurrir del tiempo se hizo m\u00e1s llevadero. Apenas alcanzo a imaginar lo que habr\u00e1n sentido o estar\u00e1n sintiendo aquellos que han tenido s\u00edntomas fuertes, o que fueron desmejorando con el paso de los d\u00edas. Entiendo que solamente alguien con una experiencia de este tipo puede narrar algo de lo vivido. Lo dem\u00e1s es inefable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Podr\u00eda extenderme ampliamente en la descripci\u00f3n de este comienzo y en el transcurrir de los d\u00edas. Cada uno tiene su propio proceso, con vaivenes emocionales, momentos de mayor preocupaci\u00f3n, perdida de \u00e1nimo por las condiciones f\u00edsicas, p\u00e9rdida del \u00e1nimo por otros factores. En circunstancias como \u00e9stas, se percibe con claridad la unidad que somos como personas, como sabiamente lo describe la antropolog\u00eda b\u00edblica, revelada siglos atr\u00e1s. El uso de las palabras es muy significativo en el mundo b\u00edblico. La expresi\u00f3n hebrea \u201cbashar\u201d se refiere a la persona, en cuanto a su condici\u00f3n de fragilidad, formada a partir del barro, en tanto que \u201cnefesh\u201d quiere indicar la persona completa, pero como ser vivo, quien posee el aliento vital, soplado por Dios en sus narices, que no reside en un \u00f3rgano espec\u00edfico, sino en todo el cuerpo. Y finalmente el vocablo hebreo \u201cRuah\u201d, una palabra clave, que dice del ser humano abierto a la trascendencia y tambi\u00e9n se utiliza para nombrar al mismo Esp\u00edritu de Dios.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"2\">\n<li><strong>La soledad y el amor virgen<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0El tiempo es una de las cuestiones claves. Parece que no pasa nunca. Personalmente me gusta leer y escribir. Pero la soledad es el grito silencioso que rodea la habitaci\u00f3n donde quien padece la enfermedad se encuentra. No es nada f\u00e1cil estar s\u00f3lo. Evidentemente no fuimos hechos para estar solos, y por eso se extra\u00f1a el contacto cotidiano. Tampoco es f\u00e1cil disminuir abruptamente la actividad, cuando se est\u00e1 acostumbrado a la misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0As\u00ed, se va cayendo en la cuenta que predomina la soledad, y que la soledad tiene su propio ritmo, su propia l\u00f3gica. Tarde o temprano, no tenemos m\u00e1s remedio que encontrarnos con nosotros mismos, con nuestros sentimientos contradictorios, nuestras miserias, y tambi\u00e9n con nuestro optimismo y nuestra esperanza. En ese espacio, al parecer vac\u00edo, comienza a percibirse la presencia de quien nos acompa\u00f1a y es el \u00fanico que pude llenar nuestro coraz\u00f3n. Se dir\u00eda que es un camino de una soledad desierta a una soledad poblada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Tal vez parezca que me salgo un poco del foco, pero leyendo algunas p\u00e1ginas de A. Cencini, un psic\u00f3logo cristiano, me encontr\u00e9 con un p\u00e1rrafo \u201c<em>En el coraz\u00f3n de la persona, de cada hombre y de cada mujer, hay un espacio virgen que solo Dios puede ocupar\u2026el amor humano es siempre pen\u00faltimo<\/em>\u201d (A. Cencini, <em>Ha cambiado algo en la Iglesia<\/em>\u2026, 160). Me pareci\u00f3 muy iluminadora esta reflexi\u00f3n. El ser humano tiene un espacio de soledad donde, o habita el Creador, o es el caos infinito. Y esto vale para todo tipo de relaci\u00f3n. Nadie, ni siquiera en el amor de pareja o el amor de amistad, puede alcanzar ese lugar rec\u00f3ndito del coraz\u00f3n humano. Solo quien nos hizo tiene acceso a ese espacio. Por eso, el principio del amor es siempre virgen. Y esto es algo que se puede descubrir en el \u201ctiempo obligado\u201d que nos impone una enfermedad de estas caracter\u00edsticas. La expresi\u00f3n del Papa Francisco, cuando afirma que de la Pandemia no salimos iguales (Cf. Francisco, Audiencia 19 de agosto de 2020), vale tambi\u00e9n a nivel personal. Puede ser un tiempo de silencio fecundo y de encuentro con quien nos habita desde siempre. No se trata, como dice Teresa de Jes\u00fas de la \u201csola soledad\u201d sino de la \u201csoledad habitada\u201d (cf. Teresa de \u00c1vila, C 26,1).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"3\">\n<li><strong>Asociados a los sufrimientos de Cristo<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0La enfermedad siempre se experimenta como injusta. En el caso del\u00a0 COVID &#8211; 19, se busca alg\u00fan responsable del estado actual, se reprocha a uno mismo por haber tenido alg\u00fan descuido, se siente impotencia y fastidio ante preguntas insistentes sobre el d\u00f3nde y el c\u00f3mo del contagio. El aislamiento aparece como p\u00e9rdida de tiempo. Con frecuencia se siente la preocupaci\u00f3n de parte de allegados. Por otra parte, todo eso, por lo general no tiene explicaci\u00f3n, a no ser que el descuido haya sido consciente y deliberado, que ya es otra cosa. Al enfermo le cuesta encontrar una raz\u00f3n firme para explicar su enfermedad. Y hasta llega a sentir culpa por lo que le est\u00e1 pasando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0En este contexto, y muy lentamente, si se deja actuar a esa presencia que habita nuestra soledad, se va abriendo paso una extra\u00f1a sensaci\u00f3n de gracia, de elecci\u00f3n, de oportunidad. Puede parecer una atrocidad lo que estoy diciendo, pero creo que es as\u00ed. Alguno puede pensar: estoy con esta situaci\u00f3n, pero quiz\u00e1 me he librado de otra peor, dej\u00e1ndose arrastrar por una visi\u00f3n un tanto m\u00e1gica. Luego se profundiza, con algunas preguntas m\u00e1s de fondo: \u00bfY porque no me puede pasar a m\u00ed esto? \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el sentido de lo que me toca vivir? Ya no se pregunta por qu\u00e9 a m\u00ed, sino \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 de m\u00ed al final de este trayecto y c\u00f3mo recorrerlo?. Y cosas m\u00e1s de fondo todav\u00eda: \u00bfQu\u00e9 es la enfermedad? \u00bfEstoy listo para asumirla? \u00bfC\u00f3mo la voy integrando a mi existencia, ya que tarde o temprano, indefectiblemente llega?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Entonces se dibuja el contorno del crucificado, de Aquel que sufri\u00f3 por nosotros, sin ninguna responsabilidad. Solo por amor. Dios se hizo solidario con el ser humano ca\u00eddo. Y el punto extremo de la k\u00e9nosis es subir al le\u00f1o de la cruz, y el descenso a los infiernos (\u00a1Al sufrimiento extremo de la lejan\u00eda del Padre!) Mir\u00e1ndolo, contemplando la cruz, no se consiguen explicaciones. A cambio, surgiendo imperceptiblemente un deseo de imitarlo, o mejor, de unirse a su dolor y sufrimiento. De dejarse envolver y ser llevado por esta corriente de amor.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"4\">\n<li><strong>Ofrenda de reparaci\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Seguramente para muchos, una de las expresiones del subt\u00edtulo pertenece a un lenguaje un tanto arcaico, y el contenido desechable. Pero quien visita el pa\u00eds de la enfermedad comienza a percibir una extra\u00f1a y desconocida solidaridad entre quienes est\u00e1n sufriendo, y a notar que el sufrimiento propio, no soportado simplemente, sino asumido y ofrecido por los otros, adquiere otra dimensi\u00f3n, otro talante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0La tradici\u00f3n cristiana es rica en esta experiencia, no sin algunas exageraciones. No faltaron quienes, a veces con intenci\u00f3n recta, hicieron del sufrimiento auto-inflingido un culto a su persona o a sus propias ideas. Pero sufrir por los dem\u00e1s es uno de los actos m\u00e1s nobles que corresponden al ser humano. Es la uni\u00f3n con el sufrimiento vicario de Cristo, quien siendo inocente padeci\u00f3 y se humillo hasta la muerte por los culpables (cf. Is 52,3-53,2; 1 Pe 3,18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Entonces asoma otra l\u00f3gica. Todos estamos enfermos de alguna manera. Todos necesitamos de los otros, de su compa\u00f1\u00eda, pero sobre todo de la ofrenda de su existencia. El camino es la solidaridad en el dolor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0E. Stein, martirizada en agosto de 1942 en un tristemente conocido campo de concentraci\u00f3n, nos deja un testimonio claro sobre el sentido del dolor en Cristo: \u201c<em>Ante todo, quiero contestar a tu pregunta. Existe una vocaci\u00f3n al sufrimiento con Cristo y, a trav\u00e9s de eso, a colaborar en su obra redentora. Si estamos unidos al Se\u00f1or, somos miembros del cuerpo m\u00edstico de Cristo; Cristo contin\u00faa viviendo en sus miembros y sufre con ellos; y el sufrimiento soportado en uni\u00f3n con el Se\u00f1or es su sufrimiento, insertado en la gran obra de la redenci\u00f3n y, por eso, fruct\u00edfero. Ese es un pensamiento fundamental de toda vida religiosa, pero especialmente de la vida del Carmelo: interceder por los pecadores a trav\u00e9s del sufrimiento voluntario y gozoso, colaborando de este modo a la redenci\u00f3n de la humanidad<\/em>\u201d (E. Stein, <em>Carta a Ameliese Litchenberger<\/em>, 1932).<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 5.<strong>Una salida pascual<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la fe cristiana, la respuesta \u00faltima a la oscuridad del camino y a la antesala del paso definitivo, es la Pascua, o mejor, la certeza que Cristo ha resucitado. Todo peque\u00f1o problema, toda peque\u00f1a crisis, si seguimos al Maestro, tienen una resoluci\u00f3n pascual. Quiz\u00e1 todav\u00eda incipiente, apenas perceptible. Pero la vida tiene la palabra \u00faltima. Es la expresi\u00f3n primera y \u00faltima. Creaci\u00f3n y Redenci\u00f3n se dan la mano y ofrecen un marco para interpretar la propia existencia y la de tanta gente que sufre y que muere.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la pedagog\u00eda de la formaci\u00f3n de los disc\u00edpulos, un rol fundamental juega la experiencia de la transfiguraci\u00f3n, que es el anticipo de la Pascua (cf. Mc 91-13 y par.). Un texto que no debi\u00e9ramos perder de vista nunca. En el Oficio de Lecturas de esta solemnidad, que cay\u00f3 durante mis d\u00edas de aislamiento, se expresa esta relaci\u00f3n que necesitamos hacer entre el dolor, la incertidumbre, la desesperaci\u00f3n, con la experiencia del monte Tabor. Dice parte del himno del Oficio de Lecturas de esa festividad:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2026<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPara los largos d\u00edas de pena y dolor,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">cuando se arrastra la vida in\u00fatilmente<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">nada mejor<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">que el monte Tabor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el fracaso, la soledad, la incomprensi\u00f3n,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">cuando es gris el horizonte y el camino,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">nada mejor<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">que el monte Tabor\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Himno Oficio de Lecturas, Solemnidad de la Transfiguraci\u00f3n del Se\u00f1or).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0El monte Tabor oficia de recuerdo estimulante, de experiencia esperanzada y esperanzadora. De todas formas las heridas permanecen. Las llagas no se borran m\u00e1s de las manos y los pies del Se\u00f1or. Tampoco la herida de su costado (cf. Jn 20,27). Algo parecido sucede con quien atraviesa una enfermedad y sigue su camino. Las heridas quedan como una marca indeleble. Y no me refiero tanto a las secuelas f\u00edsicas, sino a las huellas generales que acompa\u00f1an a la persona. Ese es el camino pascual que nos invita a recorrer el Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"6\">\n<li><strong>Preocupaciones e interrogantes<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Hasta aqu\u00ed, algo de una inesperada y extra\u00f1a experiencia vivida, con cierta aproximaci\u00f3n personal a lo que venimos padeciendo durante m\u00e1s de un a\u00f1o: la pandemia por el COVID \u2013 19. Lo que he compartido es una experiencia de otras tantas; quiz\u00e1 bastante modesta; seguro que muchas han sido m\u00e1s dif\u00edciles y dolorosas. La fe en el Misterio Pascual fue un importante sost\u00e9n y un modo de orientar las mociones interiores. Fue la luz que nunca dej\u00f3 de brillar para vivir lo m\u00e1s serenamente posible los d\u00edas transcurridos; y esa es una simple verdad que merece ser compartida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Pero todo esto no nos debiera enga\u00f1ar, dej\u00e1ndonos llevar por una actitud pasiva, de olvido y resignaci\u00f3n. La pandemia no es fruto de un castigo de Dios, aunque \u00c9l, en su providencia, permita la autonom\u00eda de la naturaleza y la libertad humana, nos ayude a sobrellevar las pruebas y nos acompa\u00f1e y resuelva finalmente nuestro drama. Pero tambi\u00e9n nuestra fe en Jes\u00fas de Nazaret nos mueve a reconocer que necesitamos cultivar, junto al cuidado y la solidaridad, una actitud prof\u00e9tica y cr\u00edtica en torno al mal. Precisamente porque Cristo vino para liberarnos del mal. Sus milagros son testimonio de eso. Aunque sepamos que el fondo de todos los sufrimientos est\u00e1 en el misterio de la iniquidad, y de eso solamente nos puede librar el Se\u00f1or, no significa que la propuesta del evangelio sea resignaci\u00f3n y apat\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0De esta manera, se asoman algunas preocupaciones e interrogantes no f\u00e1ciles de clarificar, y que estimo son objeto de reflexi\u00f3n de mucha gente: \u00bfQu\u00e9 origen y que destino tiene todo esto? \u00bfEs algo fortuito, parte de ciclos o evoluci\u00f3n de la vida o es algo provocado? \u00bfCu\u00e1les son los pasos que siguen, y cu\u00e1ndo podremos salir de este laberinto? \u00bfSomos en parte responsables nosotros, con el maltrato de la naturaleza, de lo que est\u00e1 sucediendo, o hay quienes manipulan estos sucesos? \u00bfPor qu\u00e9 aparecen visiones tan dispares y pr\u00e1cticas cuestionables? Solo algunas de las tantas preguntas sin respuestas claras. Humildemente pienso que no podemos resignarnos a que las cosas sigan como est\u00e1n hoy, especialmente los cristianos. El sufrimiento de tanta gente merece una reacci\u00f3n, creyente y comprometida, que contagie y proclame esperanza y fortaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Est\u00e1 visto que la humanidad, y especialmente quienes conducen sus destinos, no le terminan de encontrar la vuelta al tema, o no se logra administrar adecuadamente el fen\u00f3meno, para llevar un mayor alivio a la gente que est\u00e1 sufriendo las consecuencias de algo inesperado y destructivo. Tal vez algunos tratan de dar lo mejor. Pero la insuficiencia est\u00e1 a la vista. Pienso que las caracter\u00edsticas de la pandemia, la lentitud en encontrar respuestas, las idas y vueltas, terminan por genera una cierta actitud pasiva en el pueblo que no es evang\u00e9lica ni acorde con la dignidad humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Es muy claro que la resignaci\u00f3n y la pasividad frente a este fen\u00f3meno y sus ramificaciones no pueden constituirse en la \u00fanica alternativa que nos queda. Los ciudadanos de una zona, de un pa\u00eds, del mundo, tenemos que despertar nuestra conciencia y la de otros, unirnos y comprometernos, buscando soluciones y caminos de salida, y exigiendo con nuestra presencia y compromiso que se tome en serio la cuesti\u00f3n, se clarifiquen algunas cosas, que la inmunizaci\u00f3n sea pareja para todos los que quieran sumarse. Es tiempo de coraje, audacia y valent\u00eda. Es tiempo de mayor participaci\u00f3n, desde el di\u00e1logo y la diversidad constructiva, y desde una actitud sistem\u00e1ticamente proactiva. La voz de la sangre de los muertos en la pandemia clama al cielo como la del justo Abel (cf. Gn 4,10), y podemos o\u00edr su grito. No nos quedemos de brazos cruzados\u2026<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"7\">\n<li><strong>Mar\u00eda, de pie junto a la cruz<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Como \u00edcono y s\u00edntesis de lo compartido, me parece elocuente la imagen de Mar\u00eda al pie de la cruz. Sabe que ese es el camino para la redenci\u00f3n y acepta entregar a su hijo, lo acompa\u00f1a en su dolor, pero permanece de pie, expresando que la dignidad de la persona nunca se negocia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0No nos dejemos arrastrar por la inercia de este r\u00edo de sufrimiento. Tratemos de reaccionar, cada uno desde sus posibilidades, y adoptemos una actitud positiva y constructiva, de acci\u00f3n, de superaci\u00f3n del miedo y de cualquier tipo de enga\u00f1o. Dios ha confiado el cuidado de la creaci\u00f3n a todos; este mandato no es patrimonio o propiedad de algunos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Unamos nuestras fuerzas para erradicar la pandemia y todas sus consecuencias, para quitar la injusticia e inequidad, la corrupci\u00f3n y las mentiras que se tejen en su entorno. Es necesario \u201cblanquear la pandemia\u201d y con un gran respeto a la creaci\u00f3n, hacer todo lo que est\u00e1 a nuestro alcance para que no haya muerto tanta gente en vano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Sede Episcopal de Reconquista, 16 de agosto de 2021, festividad de San Roque, Intercesor ante las epidemias y enfermedades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: right;\">+ Mons. \u00c1ngel Jos\u00e9 Mac\u00edn<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Obispo de Reconquista<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0A continuaci\u00f3n compartimos una nueva entrega de meditaciones de nuestro Obispo Diocesano, Mons. Dr. \u00c1ngel Jos\u00e9 Mac\u00edn, las cuales fueran escritas durante el <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/meditaciones-pastorales-en-torno-a-la-pandemia-v\/\" title=\"MEDITACIONES PASTORALES EN TORNO A LA PANDEMIA V\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":2,"featured_media":6803,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,28],"tags":[],"class_list":["post-6799","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news","category-latest-news"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6799","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6799"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6799\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6806,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6799\/revisions\/6806"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6803"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6799"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6799"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6799"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}