{"id":8371,"date":"2022-12-16T12:23:02","date_gmt":"2022-12-16T15:23:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/?p=8371"},"modified":"2022-12-16T12:23:10","modified_gmt":"2022-12-16T15:23:10","slug":"mensaje-para-la-navidad-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/mensaje-para-la-navidad-2022\/","title":{"rendered":"Mensaje para la Navidad 2022"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u201cDEJEN QUE LOS NI\u00d1OS VENGAN A MI\u201d (Mt 19,13)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con ocasi\u00f3n de una nueva celebraci\u00f3n de la Navidad, comparto estos pensamientos para disponernos mejor a contemplar al Dios hecho hombre, el cual asume la condici\u00f3n de ni\u00f1o en el Portal de Bel\u00e9n. El vino a nosotros como ni\u00f1o indefenso. Jes\u00fas recorri\u00f3 todo el trayecto que realiza un ser humano, desde sus inicios en el vientre materno hasta el paso hacia la vida en plenitud. En esto se verifica la afirmaci\u00f3n de \u201c<em>El Hijo de Dios se hizo hombre en vistas a la pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n<\/em>\u201d (cf. atribuido a Agust\u00edn, Serm\u00f3n 185,1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con ternura contemplamos la imagen del ni\u00f1o Dios en nuestras Iglesias, en los pesebres, en las representaciones de ni\u00f1os y j\u00f3venes. Y nos hace bien hacerlo. Pero evidentemente la navidad no puede quedarse en una mezcla de emoci\u00f3n y sentimientos. Tambi\u00e9n tiene que reconocer en los ni\u00f1os y ni\u00f1as del presente, la presencia del Dios hecho hombre, especialmente de aquellos en quienes la vida es maltratada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La navidad, celebrada en nuestro tiempo, es reconocer al Se\u00f1or en todos los ni\u00f1os y ni\u00f1as, velar y cuidar de ellos. Desde su concepci\u00f3n y en sus primeros pasos de su desarrollo. Tristemente, muchos de ellos, por una visi\u00f3n cultural y legal re\u00f1ida con los principios inscritos en la creaci\u00f3n, son descartados antes de nacer. \u201c<em>En Ram\u00e1 se escuch\u00f3 un grito\u2026es Raquel que llora a sus hijos y no quiere ser consolada, porque ya no existen<\/em>\u201d (Mt 2,18; cf. Jer 31,15). Hoy, la sangre de los inocentes sigue clamando al cielo, mientras nosotros decimos \u00a1Feliz Navidad!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siendo estas acciones de las m\u00e1s aberrantes y dolorosas de nuestro tiempo, tambi\u00e9n debemos fijar nuestra atenci\u00f3n en los ni\u00f1os y ni\u00f1as en sus primeros a\u00f1os, y revisar nuestra actitud de cuidado y atenci\u00f3n hacia ellos. Hay ejemplos y testimonios magn\u00edficos en este sentido. Personas que ser\u00edan capaces de dar su vida por la de un ni\u00f1o\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero tambi\u00e9n hay penumbras y aspectos oscuros que nos debieran preocupar y comprometer. Pienso en la desnutrici\u00f3n infantil, en la desatenci\u00f3n durante el desarrollo de los peque\u00f1os, en el maltrato y la explotaci\u00f3n, en la violencia verbal y violencia f\u00edsica que sufren a diario muchos ni\u00f1os, en el descuido de la salud, donde se impone una visi\u00f3n comercial de la medicina, que despu\u00e9s golpea en situaciones concretas y deja familias quebradas; el d\u00e9ficit en la atenci\u00f3n m\u00e9dica prioritaria a los peque\u00f1os es una emergencia que no podemos desconocer. No menos atendible es el calvario que muchos ni\u00f1os, con sus familias deben vivir, simplemente por tener capacidades diferentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra forma especialmente dolorosa de falta de cuidado hacia los m\u00e1s peque\u00f1os son los abusos a los menores en la sociedad actual. Lamentablemente, tambi\u00e9n en la Iglesia. Hay de quien escandalice a un ni\u00f1o, nos dice Jes\u00fas (cf. Mt 18,6). Hace poco tiempo atr\u00e1s, el Papa Francisco expresaba con claridad que \u201c<em>Estamos yendo adelante, pero no dejan de haber casos de este tipo, y no se puede decir no sab\u00edamos o era la cultura de la \u00e9poca. La Iglesia en esto es decidida. Estamos trabajando en todo lo que podemos, aunque hay gente que a\u00fan no lo ve claro\u2026cuesta mucho tomar conciencia de la gravedad de este mal<\/em>\u2026\u201d (cf. Francisco<em>, Di\u00e1logo en su viaje de regreso desde Barhein<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluso, hay personas que vaya a saber por cuales motivos retorcidos y con una extra\u00f1a concepci\u00f3n de la misericordia, terminan defendiendo a los victimarios y cancelando a las v\u00edctimas, que muchas veces son ni\u00f1os. No hay razones para pensar a priori que un ni\u00f1o puede ser responsable de padecer un abuso. Nada justifica una posici\u00f3n de este tipo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y podr\u00edamos seguir. No quiero quitarle alegr\u00eda a la Navidad con un mensaje de estas caracter\u00edsticas. Pero hay algunas cosas que no se pueden callar. No puedo callar. Y que tenemos que revisar, para no ser silenciosos c\u00f3mplices de una tendencia a despreciar a los m\u00e1s peque\u00f1os y a \u201cborrarlos del mapa\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por todo lo expuesto, convoco a todos los sacerdotes y di\u00e1conos, consagrados y consagradas, a las parroquias, movimientos y asociaciones, especialmente a los grupos pro-vida, a los grupos que acompa\u00f1an a las mujeres en su embarazo, a la Comisi\u00f3n Diocesana de Prevenci\u00f3n contra los Abusos de Menores y Personas Vulnerables (CO.P.A.A.E), con quienes he conversado sobre estos temas, a dedicar un d\u00eda de oraci\u00f3n y ayuno, el d\u00eda 28 de diciembre, conmemoraci\u00f3n de los Santos Inocentes, porque los ni\u00f1os tengan el lugar que les corresponde en nuestra Iglesia y nuestra sociedad, y que podamos cultivar una clara cultura del cuidado y la protecci\u00f3n de los menores y personas vulnerables.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u201c<em>Dejen que los ni\u00f1os vengan a mi<\/em>\u201d (Mt 19,13) nos dice Jes\u00fas. \u00c9l se present\u00f3 como ni\u00f1o, y hoy asume el rostro de todos los ni\u00f1os que nos rodean, en particular, de quienes necesitan de nuestra atenci\u00f3n especial. Tratemos de vivir con realismo y esperanza esta Navidad, haciendo diferente la vida de los m\u00e1s peque\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Esta atenci\u00f3n creyente y sincera al mundo de la infancia nos predispondr\u00e1 de un modo m\u00e1s l\u00facido al pr\u00f3ximo \u201cA\u00f1o Diocesano de los J\u00f3venes\u201d. Feliz Navidad. \u00a1Dios los colme con su paz!<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Sede Episcopal de Reconquista, 16 de diciembre de 2022, Inicio de la novena en preparaci\u00f3n a la Navidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u201cDEJEN QUE LOS NI\u00d1OS VENGAN A MI\u201d (Mt 19,13) Con ocasi\u00f3n de una nueva celebraci\u00f3n de la Navidad, comparto estos pensamientos para disponernos mejor a <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/mensaje-para-la-navidad-2022\/\" title=\"Mensaje para la Navidad 2022\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":2,"featured_media":8372,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,28],"tags":[],"class_list":["post-8371","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news","category-latest-news"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8371","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8371"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8371\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8373,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8371\/revisions\/8373"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8372"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8371"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8371"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadorqta.org.ar\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8371"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}