Como todos los años, el segundo domingo del mes de noviembre la Iglesia en Argentina celebra la Jornada Nacional del Enfermo. Es un día para tener presentes y acompañar especialmente a nuestros hermanos que están atravesando un problema de salud.
Es también una jornada en la cual se sensibiliza al Pueblo de Dios para acompañar, en el nombre de Jesús, el Buen Pastor, a quienes están enfermos y a sus seres queridos.
El Equipo Diocesano de Pastoral de la Salud propone, en la medida de sus posibilidades, tener algún gesto significativo con los enfermos en este día: una misa en la que se rece de un modo especial por los enfermos y si resultara conveniente, se administre el sacramento de la unción a quienes lo requieran; visitas a los hospitales y hogares de ancianos; bendiciones a los enfermos; distintos modos de oración por ellos, etc.
La idea es, de alguna manera, acercarles el consuelo, la fortaleza y la paz que vienen de Dios.