25 de Julio: Primera Jornada Mundial de los Abuelos y las Personas Mayores

“Yo estoy contigo todos los días”: es el tema elegido por el Santo Padre para la Primera Jornada Mundial de los Abuelos y las Personas Mayores, a celebrarse el próximo 25 de julio.

Así lo da a conocer en un comunicado del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. El tema quiere expresar la cercanía del Señor y de la Iglesia en la vida de cada persona mayor, especialmente en este difícil momento de pandemia.

“Yo estoy contigo todos los días” es también una promesa de cercanía y esperanza que jóvenes y mayores pueden expresarse mutuamente – precisa el comunicado. De hecho, no sólo los nietos y los jóvenes están llamados a estar presentes en la vida de las personas mayores, sino que los mayores y los abuelos tienen también una misión de evangelización, de anuncio, de oración y de guía de los jóvenes a la fe.

El Papa Francisco anunció la institución de esta Jornada tras el rezo del Ángelus del domingo 31 de enero, estableciendo la celebración el cuarto domingo de julio, cerca de la memoria litúrgica de los santos Joaquín y Ana, abuelos de Jesús. “Eslabón” entre generaciones para transmitir a los jóvenes la experiencia de la vida y la fe, “los abuelos son a menudo olvidados – subrayó el Papa en esa ocasión–y nosotros olvidamos esta riqueza de custodiar las raíces y transmitirlas”. De aquí la decisión del Pontífice de instituir esta Jornada Mundial.

Con ocasión de la primera Jornada Mundial de los Abuelos y de las personas mayores, el papa Francisco concedió a los fieles el poder obtener la Indulgencia Plenaria bajo las condiciones previstas por la Iglesia.

En el decreto, la Penitenciaría apostólica concede también ese mismo día la Indulgencia Plenaria a los fieles que dedicarán un tiempo adecuado a visitar real o virtualmente a sus hermanos mayores necesitados o en dificultad (como enfermos, abandonados, discapacitados y similares).

La Indulgencia Plenaria puede concederse también a los mayores enfermos y a todos los que no pueden salir de casa por un motivo grave, siempre que se abstengan de todo pecado y tengan la intención de cumplir las tres condiciones habituales lo antes posible, se unirán espiritualmente a los actos sagrados de la Jornada Mundial, ofreciendo al Dios Misericordioso sus oraciones, dolores o sufrimientos de su vida, sobre todo, mientras las palabras del Sumo Pontífice y las celebraciones se transmiten por televisión y radio, pero también a través de los nuevos medios de comunicación social.