Los Santos Inocentes son reconocidos por la iglesia como mártires que dieron su vida en la defensa de la fe y la vida misma, como resultado de la orden del rey Herodes de matar a los niños menores de dos años en Belén, en su intento de eliminar al Niño Jesús.
Los niños abortados que no tienen la oportunidad de nacer tienen un estado de gracia especial y nuestra fe los confía a la misericordia y al amor del Señor. La Iglesia nos invita a rezar por ellos y por esto este próximo 28 de diciembre rezaremos en diferentes ciudades de Argentina por los niños abortados y por la conversión de todos los corazones que participan en sus muertes.
Es una invitación para cada uno, para sumarse, con tu familia, con tus amigos, con tu grupo o movimiento. Desde la legalización de la ley han muerto más de 257.000 bebés por la práctica del aborto y en esta tragedia no podemos permanecer indiferentes. Cada uno de nosotros puede evitar el mutismo y la invisibilización que ocultan esta realidad. Búscanos en tu ciudad y súmate a rezar, animados por la esperanza de que la oración es el camino para que el aborto sea impensable.