En el marco de la octava de Navidad, la liturgia de la Iglesia recuerda a San Juan Evangelista, de los primeros apóstoles de Jesús y referente del cuarto evangelio.
Para nosotros es una figura muy especial, porque oficia de segundo patrono de esta Iglesia Particular, junto a San José.
Pedimos, por intercesión de San Juan, la gracia de vivir una profunda experiencia del amor de Dios manifestado en Jesús, para ser testigos incansables de la vida en plenitud que el mismo Dios nos ofrece.