Después de haber hecho un itinerario de intercambio y de diálogo con los distintos referentes diocesanos (Consejo de Pastoral, de Presbiterio, Junta de religiosas, Junta de laicos) y finalmente de proponer que el tema se trate en las zonas diocesanas, hemos llegado a formular la propuesta de un lema que resume la prioridad pastoral sugerida entre todos. Nos encaminamos de este modo hacia una pastoral orgánica diocesana.
Puesto este fundamento podemos ofrecer nuestras miradas a la realidad pastoral y de modo eclesial buscar la respuesta más completa y oportuna, pues para encontrarla es también importante desafiarnos:“¿Qué hemos de hacer entre todos para que esto cambie?”.
La propuesta que surgió del intercambio realizado fue la de priorizar la Palabra de Dios, para que ilumine y motive nuestra conversión personal, social y el cambio de las estructuras eclesiales, que nos abran a la evangelización y finalicen en la misión. Este trío, Palabra de Dios – Conversión – Misión, constituye la propuesta para animar la Pastoral orgánica de la diócesis. En síntesis se podría formular así: La Palabra de Dios nos mueve a la conversión y nos conduce a la misión.
El lema elegido para iluminar esta tarea fue: “Señor, a quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna” (Jn 6,68). Se prefirió esta cita por la centralidad de Jesucristo, por el dinamismo que implica “ir a Él”, y porque pone en evidencia el fundamento de su Palabra para la vida y el testimonio.
