Festejos por el Bicentenario de la Patria

 


«Con María, construyamos una Patria para todos»
 
Con motivo del gesto ciudadano que se realizará en todo el país el próximo 8 de mayo, día de la Virgen de Luján -Patrona de la Argentina, en conmemoración al Bicentenario de la Patria, el obispo de Reconquista, monseñor Ramón Alfredo Dus, presidirá la celebración de la Santa Misa en la Iglesia Catedral de Reconquista a las 19.00 hs.

Asimismo, el prelado propone a sus sacerdotes que “apoyen decididamente la participación de todos los laicos y sus familias” en este gesto, que se replicará todo el país y que consiste en encender una vela y rezar por la Patria.

 La Región NEA, en comunión con todo el país, realizará la celebración central en la Basílica de Nuestra Señora de Itatí de Corriente, donde, de nuestra diócesis participara una delegación de la Junta Diocesana de Laicos, acompañados por el Pbro. Efrén Agretti, Vicario General de la Diócesis.

¿Quién convoca e invita?

El DEPLAI (Departamento de Laicos de la Conferencia Episcopal Argentina) convoca a celebrar el Bicentenario de la Patria el 8 de mayo en todo el país. Y que en ello se puedan sumar todos los Obispos y organismos diocesanos con la participación y ayuda de todos los movimientos.
El DEPLAI es un organismo de la CELAF, Comisión Episcopal de Laicos y Familia, presidido por el Obispo presidente de esa Comisión e integrado por laicos de distintos estratos de la comunidad eclesial, elegidos por los prelados de esa misma Comisión.

¿Quiénes estamos invitados a este festejo del Bicentenario?

¡Todos los que hacemos esta bendita patria! El pueblo con sus autoridades; las Iglesias con sus obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas, fieles laicos, miembros de movimientos e instituciones laicales; los representantes de otros credos con sus comunidades; los niños, adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores; y todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

Sentido y objetivo del festejo

                                    Al cumplirse los 200 años de la histórica revolución
                             de mayo de 1810, queremos convocar a todos los argentinos
                                            a realizar un gesto por nuestra patria.

Unirnos a nivel nacional, manifestando nuestras voluntades de trabajar unidos, como ciudadanos-católicos, para reconstruir una Patria de hermanos co-responsables, donde nadie quede afuera, una Patria para todos, de la mano de nuestra Madre María, poniendo también en sus manos esta voluntad. Animando y despertando hermanos a sumarse a esta acción, como inicio de tantas otras acciones personales y cotidianas para esta construcción. Con un mismo lema y un mismo signo a la misma hora.

En el NEA elegimos la Basílica de Ntra. Sra. de Itatí, porque queremos celebrar el Bicentenario con la Virgen, ya que ella estuvo en la fundación de nuestro país. Con una visión de fe y trascendencia, queremos hacer un gesto simbólico: “Somos un pueblo creyente y mariano, celebramos como tales este tiempo.” Iniciamos en esta fecha significativa, el día de Ntra. Sra. de Luján, patrona de la Argentina, y en este lugar, casa de nuestra Madre, para que esta esencial dimensión mariana de los orígenes nos lleve a un compromiso desde esa fe que profesamos.
 
El Signo elegido

A nivel nacional, a  las 15.00, encender una vela y rezar un Padrenuestro, un Ave María y la Oración por la Patria. ¡Encendamos una luz nueva de vida y esperanza por Argentina!
A nivel de la región NEA, se hará ese gesto en Itatí con representantes de las diez diócesis que la conforman, invitando que ese gesto se multiplique en todas comunidades parroquiales, familias y en cada lugar donde haya gente reunida.
Ese día invocaremos a María con el nuevo título de María Madre y Reina de una patria para todos, el Reino de Dios en medio nuestro, donde la fraternidad sea el vínculo primario, basado en la Justicia, la Verdad y el Amor.

Espiritualidad del Festejo

Nuestros obispos, en el Documento Hacia un Bicentenario…, nos ayudan a reflexionar como discípulos misioneros de Jesucristo: “la misión del anuncio de la Buena Nueva de Jesucristo tiene una destinación universal. Su mandato de caridad abraza todas las dimensiones de la existencia, todas las personas, todos los ambientes y todos los pueblos…” Es bueno resaltar que los destinatarios somos todos los argentinos, asumiendo responsabilidades y tareas en conjunto, con las correspondientes funciones que competen a cada uno. Sin embargo, está dirigido directamente a los laicos, que por vocación debemos estar presentes en la vida pública, “en la formación de los consensos necesarios tienen que iluminar con la luz del Evangelio todos los ámbitos de la vida social y construir una ciudad temporal de acuerdo con el proyecto de Dios” (cf. DA 501 y 505).

Queremos aportar nuestra visión cristiana y compromiso a la construcción de una Nación más justa y más fraterna. El Bicentenario es un tiempo de gracia para nuestro pueblo. La gracia de Dios nos hace más justos, nos reconcilia, y nos fortalece para caminar juntos hacia un nuevo proyecto de país, como reza un apartado del documento. No es la meta final que aspiramos los cristianos, pero es una etapa indispensable a la que debemos comprometer todos nuestros esfuerzos, porque “no podemos ser peregrinos al cielo si vivimos como fugitivos de la ciudad terrena” (Navega Mar Adentro, 74).

Debemos ser los constructores de ese “país nuevo que todavía no acaba de tomar forma”. Por ello estamos llamados a aprovechar este tiempo de gracia del Bicentenario, a rescatar los valores de nuestros antepasados que tienen su origen en Dios y son fundamentos sólidos y verdaderos sobre los cuales podemos avanzar hacia un nuevo proyecto de Nación, que haga posible un justo y solidario desarrollo de la Argentina.

Estamos llamados a Amar y comprometernos por la Patria como verdaderos ciudadanos, acentuando los valores de: Verdad/veracidad, Unidad y Solidaridad, y llamar a todos nuestros hermanos ciudadanos a hacer arder la llama de la Esperanza: es posible una Patria mejor, más justa, fraterna y solidaria. Depende de nosotros, que sepamos descubrir los caminos de Dios para la Patria.

Mostremos también la esperanza y compromiso de los argentinos, de volver a “liberar a nuestra Patria” de la mentira, la injusticia y el egoísmo, desde la búsqueda de la unión de esfuerzos y voluntades pacíficas y apasionadas por la “Familia Argentina”, trabajando juntos por la CONSTRUCCION DE UNA PATRIA PARA TODOS, con MARIA Madre y Reina. Poniéndola a Ella como Maestra, Modelo, Guía y Madre de nuestras acciones. Que en esta gran FAMILIA, no falte nadie, por ello María, como Madre nos reúne y educa para la unidad y el diálogo. Y poniendo todo en sus manos y a sus pies, que como Reina manifieste la Gloria y Victoria de Su Hijo, del Amor y todo lo que ello implica. 

 

 

ORACIÓN POR LA PATRIA

 

Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.

Nos sentimos heridos y agobiados.

Precisamos tu alivio y fortaleza.

Queremos ser nación,

una nación cuya identidad

sea la pasión por la verdad

y el compromiso por el bien común.

Danos la valentía de la libertad

de los Hijos de Dios

para amar a todos sin excluir a nadie,

privilegiando a los pobres

y perdonando a los que nos ofenden,

aborreciendo el odio y construyendo la paz.

Concédenos la sabiduría del diálogo

y la alegría de la esperanza que no defrauda.

Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor,

cercanos a María, que desde Luján nos dice:

¡Argentina! ¡Canta y camina!

Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.

Amén