
Comunicamos que la recuperación del P. Giancarlo se hace más lenta de lo esperado. A finales de semana tuvo una nueva intervención en el lugar de la herida. Ahora se encuentra estable, de buen ánimo y esperando por otros estudios vinculados a su afección en el fémur.
Envía saludos para todos y ofrece su dolor por la Iglesia y, de un modo particular, por nuestra diócesis.
Desde aquí, le mandamos nuestro afecto y nuestra oración.