El día viernes 13 de diciembre de 2013 se cumplen 100 años del nacimiento de Mons. Juan José Iriarte, primer obispo de la diócesis de Reconquista. Mons. Irisrte falleció el 16 de agosto de l999 a los 85 años cuando ya no tenía diócesis a cargo. Sus restos descanzan en la Iglesia catedral de Reconquista, pero su espíritu paternal vive en el trabajo de todos los que continuan su obra en la diócesis de la mencionada ciudad.

Por tal motivo se invita a la comunidad a participar de la Misa en Acción de Gracias que presidirá el Obispo de Reconquista, Mons. Ángel José Macín, a las 20.15 hs. en la Iglesia Catedral de Reconquista.-
El obispo Juan José Iriarte nació en la Capital Federal. Se recibió de abogado en la UBA y ejerció esta profesión durante tres años. Luego ingresó al Seminario de Villa Devoto y fue ordenado sacerdote el 20 de setiembre de 1947.
El 23 de octubre de 1957, el Papa Pio XII lo designó obispo de la Diócesis de Reconquista recientemente creada.
Estuvo al frente de la misma hasta el año 1984 para asumir como arzobispo de Resistencia (Chaco).
Poco tiempo después de su fallecimiento sus restos fueron trasladados a la ciudad de Reconquista y fueron colocados en un ala de la Iglesia Catedral de Reconquista.
INCANSABLE TRABAJADOR DEL REINO DE DIOS
No hubo rincón de la Diócesis de Reconquista que no haya estado, principalmente los lugares más alejados de los centros poblados.
No hubo rincón de la Diócesis de Reconquista que no haya estado, principalmente los lugares más alejados de los centros poblados.
Firmeza en sus convicciones y extremadamente austero; tal vez con una especie de coraza humana externa que no dejaba ver su enorme corazón y el amor que sentía por la gente.
Celoso de una acción evangelizadora para que la Palabra de Dios llegue a todos. Fue ardiente promotor y animador de una pastoral activa, viva y muy cercana a la gente a través de una Iglesia que trabajase en conjunto.
No escatimó esfuerzos en la capacitación y formación del laicado no solo para el trabajo dentro de la misma estructura de la Iglesia, sino en la sociedad donde vivimos los hombres y mujeres.
Fue un hombre incansable en buscar junto con las instituciones diocesanas nuevas formas de evangelización con contenidos simples y populares. No dudamos que por la acción de la misma Iglesia y por tantas iniciativas de formación, en la diócesis de Reconquista surgieron numerosas instituciones de las cuales muchas están vigentes.
El hombre que amó tanto a su Iglesia, descansa hoy en el Reino por el que tanto trabajó.