COMUNIÓN Y CREATIVIDAD

Queridos Catequistas:
Me es grato llegar a ustedes con mi saludo afectuoso por el día del catequista, en el marco del “Año Vocacional Diocesano” que estamos transitando. En efecto, en el origen de esta misión está el llamado del Señor “Vayan y hagan discípulos…enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado, y yo estaré con ustedes hasta el fin del mundo” (cf. Mt 28,19-20). Con este mandato dado a los apóstoles a “enseñar a guardar el tesoro de la fe”, ustedes colaboran de un modo especial y permanente.
Quiero agradecer a Dios, que los ha llamado y les ha confiado esta misión tan delicada en la Iglesia, y también agradecer a cada uno y cada una de ustedes, porque le han dicho que sí a esta convocación. Lejos está la catequesis de ser una mera función. Es un auténtico llamado y un hermoso servicio. Gracias, queridos catequistas, por su tiempo entregado, por sus horas “perdidas” en la preparación de cada encuentro, por hacerlo discretamente, esperando solamente la recompensa del Padre Celestial.
El 15 de Agosto, solemnidad de la Asunción de María, he publicado mi tercera Carta Pastoral, donde invito a todos a vivir la comunión, como base para una misión permanente. Esto se tiene que realizar de un modo especial en la Catequesis. Ante todo, la comunión con el Señor. Sin Él, sin una estrecha y continua comunión con Jesucristo, nuestra tarea resulta estéril. Luego, la comunión con Cristo nos abre a la comunión con los hermanos. Una comunión cordial y efectiva.
Hemos constatado como, gracias a un profundo trabajo de comunión, se ha podido elaborar y ofrecer el nuevo material de Catequesis Familiar. La Junta de Catequesis, quien lleva a adelante la inestimable misión de coordinar y sostener la comunión, es otra expresión de este don del Espíritu. No nos cortemos solos. No hagamos de nuestras parroquias una isla. Tenemos que caminar unidos, si queremos que nuestra misión sea fecunda.
Finalmente, los invito a dejarse llenar, invadir, por la presencia del Espíritu, para seguir siendo creativos y responder de un modo cada vez más preciso a los desafíos de la familia, de los niños y adolescentes, de los adultos que buscan en Cristo un sentido para sus vidas, de los hermanos y hermanas con capacidades diferentes, en fin, de la gente que vive las situaciones más variadas que nos presenta la realidad de nuestro tiempo. Sin esta dosis de creatividad, nuestra catequesis se va alejando de la realidad, de la vida cotidiana de la gente y se torna irrelevante. Desde la base común que hemos acordado, todos estamos en condiciones de abrirnos a la acción del Espíritu, quien distribuye la diversidad de carismas y dones en la Iglesia, y al mismo tiempo, es garante y artífice de la comunión.
Espero, fervientemente, que éstos y otros aspectos nos ayuden a continuar con entusiasmo la nueva etapa de la catequesis en nuestra Diócesis, seguros de la asistencia del Espíritu de Jesús y de la protección maternal de María Santísima. ¡Feliz día del catequista! Que por la intercesión de San Pio X, Dios los colme con su paz y con su presencia.
Mons. Ángel José Macín
Obispo de Reconquista
Obispo de Reconquista
21 de Agosto de 2015, Año Vocacional Diocesano