SEMBLANZA PADRE ARMANDO ADOLFO YACUZZI

 
Solemnidad, la Transfiguración del Señor, 06 de agosto  de 2014
Ayer, 05 de agosto de 2014, a la edad de 80 años, falleció el presbítero Armando Adolfo Yaccuzzi, quién últimamente desempeñaba su ministerio sacerdotal en la Parroquia “Sagrado Corazón de Jesús”, de Villa Ana (desde el mes de Abril de 2005). Era Asesor diocesano de la Catequesis Especial.
Había nacido en la ciudad de Villa Ocampo, Provincia de Santa Fe, el 31 de marzo de 1934, hijo de Don Jeremías Yaccuzzi y de Doña Catalina Stechina. Fue bautizado en la parroquia “Inmaculada Concepción”, de Villa Ocampo, el 04 de abril de 1934, siendo sus padrinos Sr. Antonio Yaccuzzi y Sra. Isabel Stechina.
Recibió la ordenación diaconal en el Seminario de Guadalupe (Sta. Fe), el 20 de septiembre de 1958, por Mons. Nicolás Fassolino.
Fue ordenado sacerdote el 14 de diciembre de 1958, en la parroquia de la “Catedral de Reconquista”, de la mano de Mons. Juan José Iriarte.
El Padre Armando ejerció, primeramente, su ministerio sacerdotal muy ligado a la curia diocesana, siendo designado secretario canciller, ejerciendo distintas asesorías, capellanías, vicariatos, siendo nombrado delegado Episcopal el 15 de agosto de 1965, dado que el Obispo Mons. J. J. Iriarte debía asistir a la Cuarta Sección del Concilio Ecuménico Vaticano II. 
Así mismo en diversos periodos asumió funciones en los consejos de consultores, presbiterales y pastorales. También fue nombrado confesor extraordinario de las Religiosas de San José. Asesor espiritual de Asociaciones, Liga de Padres de Familia,  Colegios, Movimientos, Organismos, Cooperadores parroquiales e Instituciones de servicio.
Se desempeñó con generosidad y responsabilidad apostólica como Director Diocesano de Catequesis durante 30 años (1983 a 2012) y tuvo la delicada tarea de formador  de catequistas tanto a nivel diocesano, regional y nacional (miembro de la Junta Nacional de Catequesis).
Durante 18 años (1986-2004) atendió, acompañó y guió al estilo de Jesús a la comunidad parroquial “Sagrado Corazón de Jesús” de Villa Guillermina, en  comunión con las parroquias de la zona monte y  con toda la Iglesia diocesana.
Desde abril de 2004 a abril de 2005 cumplió el oficio de Vicario Parroquial en la jurisdicción de la parroquia “Nuestra Señora de Merced” en Avellaneda. Residiendo en la zona centro de la diócesis integró la comisión de preparación del Jubileo diocesano (2003-2007)
Su sabiduría evangélica, su vida ejemplar al lado de los más pobres, y su permanente inquietud por el compromiso pastoral diocesano lo llevaron a prestar servicios en la Iglesia que ayudaban a pensar, rezar y conversar.
 
Por su profunda vida de unión con Dios, muchos se acercaron a él buscando la palabra de orientación de sus vidas. Por este servicio tan importante y al mismo tiempo muy exigente, son numerosas las personas que se consideran verdaderos hijos e hijas espirituales del P. Armando.
El Padre Armando nos reveló el secreto que dio sentido, fuerza y tantas veces consuelo a su vida sacerdotal: el encuentro frecuente y prolongado con la presencia de Jesús en la Eucaristía. 
Damos gracias a Dios por la vida y el ministerio del P. Armando en nuestra diócesis y lo encomendamos a María Santísima. 
Le decimos también, que seguimos unidos a él, que necesitamos nos siga acompañando a servir con generosidad y alegría a nuestros hermanos y a la Iglesia que amó y dedicó su vida.
En la Esperanza del Cristo Resucitado.
Obispado de Reconquista.