Mensaje Pascual de nuestro Obispo Diocesano
Palabra, Eucaristía y Sacerdocio
El jueves santo congrega a toda la Iglesia para celebrar la última cena del Señor. En ella se renueva el mandato de Jesús a sus apóstoles de perpetuar su memoria. Como afirma de modo luminoso la exhortación Verbum Domini: “Palabra y Eucaristía se pertenecen tan íntimamente que no se puede comprender la una sin la otra: la Palabra de Dios se hace sacramentalmente carne en el acontecimiento eucarístico” (VD 55).
Tanto para los ministros ordenados como para todos los fieles, este día es una oportunidad única para recordar la reflexión de san Jerónimo: «Nosotros leemos las Sagradas Escrituras. Yo pienso que el Evangelio es el Cuerpo de Cristo; yo pienso que las Sagradas Escrituras son su enseñanza. Y cuando él dice: “Quién no come mi carne y bebe mi sangre” (Jn6,53), aunque estas palabras puedan entenderse como referidas también al Misterio [eucarístico], sin embargo, el cuerpo de Cristo y su sangre es realmente la palabra de la Escritura, es la enseñanza de Dios. Cuando acudimos al Misterio [eucarístico], si cae una partícula, nos sentimos perdidos. Y cuando estamos escuchando la Palabra de Dios, y se nos vierte en el oído la Palabra de Dios y la carne y la sangre de Cristo, mientras que nosotros estamos pensando en otra cosa, ¿cuántos graves peligros corremos?»” (Cf. DV 56).



